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Alberto Fernández confirmó a Ginés González García como ministro de Salud

El médico sanitarista estaría a cargo como ministro de Salud, será el tercer período en la cartera sanitaria.

Tomás Máscolo

@PibeTiger

Miércoles 4 de diciembre de 2019 | 11:24

Alberto Fernández, confirmó que Ginés Gonzaléz García será su ministro de Salud en un acto en la facultad de Medicina. Esta decisión se da en un contexto en el que el aborto legal se confirma como un tema muy importante en la agenda del próximo Gobierno.

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El Dr. Ginés González García es considerado padre intelectual de la Ley de medicamentos genéricos en la Argentina (la Ley 25649) en el año 2002. Esta a favor de la legalización del aborto y fue ministro de Salud en dos períodos presidenciales, en la gestión de Eduardo Duhalde, del mismo año y en la de Néstor Kirchner en el 2003, cuando aún la cartera de Salud abarcaba a Medio Ambiente. Sin embargo, no se legalizó el aborto en ese período. Y no es menor mencionar que durante toda la gestión kirchnerista los proyectos de Ley presentados por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto fueron cajoneados.

En el 2007 aprobó una Guía Técnica para la Atención de los Abortos No Punibles, sin embargo la decisión de Néstor Kirchner en ese momento fue que el médico no asuma en la legislatura porteña y sea embajador en el país vecino de Chile. La ausencia de un reglamento de esas características (como sucedió con el retroceso de la guía publicada por el exsecretario de Saludo del gobierno saliente) solo hace que continúe la clandestinidad que se cobra la vida de las mujeres más pobres.

Otro suceso que tuvo un fuerte repudio hacia Ginés González García, fueron sus acusaciones hacia las trabajadoras de la salud, que en la lucha del Hospital Garrahan, por derechos elementales como el salario y contra la precarización laboral, fueron denunciadas por el ministro "progre" como “terroristas sanitarias”. En ese momento, ante la criminalización de la lucha que protagonizaban las enfermeras, la junta interna y los trabajadores del Garrahan comenzaron una enorme campaña por la absolución de los compañeros, juntando miles de firmas. Una actitud solidaria frente a los ataques de un gobierno que hablaba de los derechos de las mujeres, pero las atacaba brutalmente.

La gestión de Ginés fue criticada por sindicatos de la Salud por su política sanitaria, entre ellas el Plan Federal de Salud ya lo consideraban como parte de los “Programas focalizados de salud” promovidos por el Banco Mundial. Durante estos años los hospitales públicos siguieron colapsados, con turnos a un año, falta de insumos y superexplotación de sus trabajadoras y trabajadores. Más allá de su discurso, la salud siguió fragmentada en hospitales públicos desfinanciados para un amplio sector de la población, obras sociales en crisis para los trabajadores en blanco y el desarrollo del negocio de la medicina privada para quienes pudieran pagarla. Los laboratorios privados aumentaron sus ganancias todos esos años, y muchos de ellos financiaron la campaña del kirchnerismo en 2007.

Entre 2005 y 2006 se sucedieron números conflictos de los gremios de la salud: Buenos Aires, Neuquén, La Rioja, Rosario, Córdoba, Salta, Catamarca, Mendoza y Corrientes. Los reclamos no eran solo por mejoras salariales, sino también por las situaciones de precarización laboral, la falta de recursos humanos, el deterioro de infraestructura, la falta de insumos, entre otros problemas.

Recorrido

González García fundó la Fundación Isalud y desde allí desarrolló varios programas sanitarios, impulsó debates científicos y también estuvo en el Congreso posicionándose a favor de la despenalización del aborto en el 2018.

Desde 1970 hasta 1976 trabajó en Salud Pública en Salta, Buenos Aires, La Rioja, Córdoba y San Luis como delegado sanitario federal. Fue director general hasta el golpe de Estado de 1976 en donde fue obligado a renunciar a su puesto como director general del Sistema Nacional de Salud de San Luis. Estuvo exiliado en España para volver antes de retornar la democracia.

"Entre 1988 y 1991 se desempeñó como Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires en la gobernación de Antonio Cafiero. A partir de 1991 hasta 2002 estuvo al frente de la Fundación Isalud, de la cual es fundador y primer presidente. Desde ese lugar desarrolló varios programas sanitarios", informó Ámbito Financiero.

Entrevistado por Infobae, Ginés González García dijo: “Cada vez que haya una muerte por un aborto clandestino les va a caer encima a los que votaron que todo siga igual. Hay que saber que la Argentina tiene la despenalización por causales desde hace casi un siglo. Lo hizo en un momento en el que las mujeres no votaban, no tenían la patria potestad, ni derechos a bienes plenos. Lo que estamos hablando ahora es de que se amplíe esa expectativa y que tuviera acceso desde otro lugar y otra técnica. Se ha simplificado mucho la cuestión. Hoy más del 90% de los casos se resuelve en consultorio externo, simplemente con medicación, muchos de ellos autoadministrada".

Contradicciones

Las declaraciones de Fernández sobre el aborto y la decisión de poner a Ginés González García a cargo de la cartera de Salud no borra la presencia de algunos pañuelos “celestes” que antiderechos.

Como informamos en La Izquierda Diario "el caso más conocido, sin dudas, es el del gobernador reelecto Juan Manzur, en Tucumán. El ex ministro de Salud del kirchnerismo es, como se sabe, un dinosaurio de pura cepa: encarceló a la joven Belén, declaró “pro-vida” la provincia, encabezó junto a las Iglesias las llamadas marchas “por la vida”, obligó a parir a una nena de 11 años que había sido violada y, según su propia ministra de Salud, sometió a otras 18 niñas a situaciones similares". A ellos se les suman el nombre de Omar Perotti en Santa Fe, Roxana Bertone en Tierra del Fuego, entre otros.

Mientras, vemos cómo el pañuelo celeste significa la militancia por condenar a la muerte a cientas de mujeres pobres, obligar a niñas y mujeres abusadas a seguir con embarazos contra su voluntad, callar a los docentes que quieran enseñar y a les pibes que quieren ESI en las escuelas.

En Argentina se efectúan entre 486.000 y 522.000 abortos por año. Las condiciones propias de la ilegalidad derivan en la muerte de cientos de mujeres jóvenes y pobres: un verdadero femicidio estatal del cual son cómplices las principales fuerzas políticas, que negaron este derecho a lo largo de la historia y que votaron contra el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto (CNDA) en 2018.

Por su parte, Ginés Gonzales García el 22 de agosto pasado, dijo en La Nación que hay "decisión política de legalizar el aborto", y agregó: "La despenalización va a ser más fácil que la legalización". Hay que ver cómo sigue esta discusión en un Gobierno que públicamente se posiciona a favor de una demanda democrática histórica pero que también tiene en sus provincias a enemigos de las mujeres y la diversidad sexual.







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