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CULTURA/SALUD MENTAL

Artepidol: una experiencia de arte y salud mental

Artepidol es una experiencia que desde hace quince años impulsan profesionales y usuarios del servicio de salud mental del Alto Valle de Neuquén y Río Negro, con el objetivo de brindar una alternativa terapéutica diferente.

Domingo 10 de septiembre | 21:18

Se trata de un dispositivo móvil que se define terapéutico, autogestivo y comunitario. Desde hace quince años se fue transformando en una alternativa terapéutica, opuesta a la “estigmatización” “patologización” y la “medicalización” de las personas.

Desde la psicología social abordan problemáticas a partir del arte, el teatro, la corporalidad y la música. Así fue como instalaron los ya conocidos “Domingos de terciopelo”, donde una vez al mes se pueden ver sus obras, poesías y trabajo colectivo.

Ni bien llegamos para realizar la entrevista nos ofrecen dos sillas para ser parte de la ronda de los martes, la única regla, si es que las hay es no quedar fuera de ese círculo que no distingue entre pacientes, coordinadores, trabajadores de salud mental, familiares, etc. Los artepidoles nos dejan participar de su ensayo de caras al gran festejo de sus quince años, que será el próximo miércoles 13 de Septiembre en el cine teatro Español donde presentaran la obra llamada “Miedos Internos: La creatividad es hermana de la subversión”.

En La Izquierda Diario entrevistamos a Gustavo Lupano, quien es psicólogo social, uno de sus coordinadores y fundadores, quien define a Artepidol como “un espacio de resistencia creativa, un lugar que entrecruza los lenguajes de la psicología social y el arte. Es un lugar abierto, autogestivo que se solventa con la solidaridad y el acompañamiento de la gente que colabora con una entrada”.

El espacio está “coordinado por psicólogos sociales, artistas, profesores de teatro, música, piscologas y trabajadoras sociales. Es un equipo amplio y móvil porque al ser autogestivo y no cobrar ni nada que se le parezca, es por militancia por la salud social”.

Cuando le preguntamos en qué momento es que este espacio se convierte en una referencia de la salud mental, Gustavo hace un recuento de la situación que se vivía luego de la crisis del 2001: “Arrancamos en el año 2002 postcrisis. Un momento tremendo, donde surgía un nuevo diagnostico social que era el estrés postraumático. Todo ese año terrible que fue el 2001, nos encuentra en el 2002 con gente sin trabajo, en la calle”.

Al ser consultado sobre la relación entre un Estado más represivo y la salud mental nos comenta que: “el domingo tuvimos una actividad con Vicente Zito Lema reflexionando sobre todo esto, sobre Santiago Maldonado, sobre el gobierno de Macri, sobre toda esta política represiva del Estado y lo siniestro que es estar hablando nuevamente de un desaparecido, en manos de la gendarmería en este caso. Del momento histórico que nos toca vivir, donde los muertos los ponemos nosotros, donde los que vamos a parar a manicomios y cárceles somos los mismos…Se repiten los apellidos siempre en el poder Bullrich, Macri, etc., gente ligada históricamente al poder, a la represión, a la muerte”.

Gustavo nos define el trabajo de Artepidol como “una provocación estética y política que propone lo grupal y lo colectivo, la idea de grupo donde todos somos parte, donde nos miramos a los ojos, no escuchamos, nos discutimos, cada uno aporta su experiencia, su saber y desde ahí construimos un saber colectivo. Esto hubo que trabajarlo durante años, con compañeros hechos mierda, con sujetos atravesados por una salud mental desbastada, porque la salud mental en primera instancia es salud social. Somos un proyecto surgido desde abajo”.

Le preguntamos sobre la propuesta estética que caracteriza a quienes llevan este espacio adelante: “La propuesta es contundente. No mostramos cualquier cosa. Porque los grupos ligados a la discapacidad, a la salud mental suelen caer en lugares comunes. Y tenemos contradicciones con los talleres protegidos o con cuestiones que contienen a personas con discapacidad, etc., que cuando muestran lo artístico lo hacen desde un lugar común, que a veces invalida, discrimina aún sin quererlo, porque terminan mostrando escenas muy básicas, subestimando a la persona, reduciéndola a un incapaz que muestra un acto. Creemos que el arte es el lugar para que el potencial crezca y se desarrolle. Ahí tiene el valor estético una obra, donde esta cuidado todo, donde no mostramos cualquier cosa”.

Sobre el contenido de la obra “Miedos internos” Gustavo nos expresó: “Cada compañero habla de sus miedos, los individuales, los sociales y colectivos, a partir de esto cada uno elige un personaje a desarrollar para que pueda hablar sobre esos miedos que trabajamos. A partir de ahí lo que hacemos es dar un hilo conector y un sentido estético-narrativo que ayuda a contar mejor la historia, nada más, eso es el trabajo que mostramos. Actores que exploran lo que dicen, lo viven y lo actúan".

La obra será presentada el próximo miércoles 13 de septiembre en el cine teatro Español a las 19 horas.








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