Política

PALABRA DE WERKEN (II)

“El Estado está al servicio de empresarios como Benetton y puede hacer cualquier cosa”

Tres voceros de la Pu Lof de Cushamen viajaron a Buenos Aires para denunciar el contexto en el que desapareció Santiago Maldonado. La relación entre la RAM y el lonko Facundo Jones Huala.

Adriana Meyer

Periodista

Lunes 11 de septiembre | 01:26

Fernando Jones Huala, Daniel Loncon y Sergio Nahuelquir (Enfoque Rojo)

En la primera parte de esta entrevista, publicada el domingo, los werken (voceros) de la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen Daniel Loncon, Fernando Jones Huala y Sergio Nahuelquir, relataron con detalle a La Izquierda Diario el origen de la violencia represiva contra el pueblo mapuche, que incluye entre muchas otras aberraciones la desaparición de personas y el asesinato. Hablar con ellos del contexto histórico en que fue desaparecido Santiago Maldonado era algo más que necesario.

“Si el desaparecido hubiese sido mapuche no habría tenido esta trascendencia, y no hubiera habido 250 mil personas en la plaza”, definió categóricamente Daniel Loncon. Y aclara que “no es una acusación, simplemente ya lo vivimos. Tenemos el caso de los hermanos Calfullanca, de Luciano González desaparecido tras la militarización que hizo el GEOP en Corcovado, y la cantidad de casos en que un peñi nuestro muere en circunstancias dudosas, se cae al río y se ahoga, o estaban borrachos y se apuñalaron, pero detrás de ellos había una disputa territorial, un campo que tiene ríos y riquezas naturales. Es la segunda conquista”, sintetiza.

Torres era mapuche

En ese momento esta periodista menciona el antecedente de la desaparición de Iván Torres en 2003, en Comodoro Rivadavia. Un caso por el cual el Estado Argentino fue condenado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Interviene Fernando Jones Huala, hermano de Facundo, y dice “era mapuche, su mamá se llama Millacura”.

Retoma Loncon y afirma que “hay que pensar que las personas tienen un proceso de autoreconocimiento, que algunos lo inician recién a los cincuenta años. Por ejemplo, peleamos mucho con el Censo de 2010 porque no era abarcativo, no hubo una consulta previa. No hay datos certeros sobre la población originaria. Nuestros padres y abuelos tuvieron que ocultar su origen para escapar de la discriminación, esas cuestiones las hemos vivido desde chicos. Por eso queremos ir a la esencia de todo esto. El saqueo en materia de explotación del territorio, a los que les preocupa la soberanía le decimos que los pueblos originarios somos quienes la hemos resguardado. En la década del ‘90 paramos un basurero nuclear chino que querían instalar en Gastre, en 2009 las comunidades pararon una minera, Esquel paró a minería. Cushamen era un territorio sin valor hasta que empezaron a hacer los cateos mineros y petroleros. “Ahí empezó a cobrar valor esa tierra, pero se encontraron con que estaban los indios”, dicen Loncon. Allá es muy común el dicho ‘vendieron la tierra con los indios adentro’, Eso es real y concreto.

¿Qué quieren decir con esa frase?

Loncon -Que el indio no tiene ningún valor, es lo mismo que un monte o una piedra que puede ser corrida de lugar, una población analfabeta. Tenemos casos en que les han hecho firmar con el dedo pulgar y eso significaba una cesión de derechos, una venta. Ha sido tan burdo el grado de despojo pero sigue pasando hoy. No somos un grupo de locos, con el apoyo de uno que pasaba por ahí.

Jones Huala -Santiago viajaba apoyando diferentes causas, en honor a su persona. No era uno que le gustaba andar dando vueltas por la vida, elegía como forma de vida el viaje pero no sólo para conocer el mundo sino para aportar al mundo, por eso se solidarizó con las causas dignas que fue encontrando. Por eso llegó a apoyar a la comunidad y a exigir la libertad y no extradición del lonko Jones Huala. No iba de turista por ahí. Con el texto que leyó el hermano en el escenario, uno ve que tenía un nivel de conciencia bastante notorio, con una postura política bien definida.

¿A pesar de que ya declararon sienten que los siguen poniendo en cuestión?

Jones Huala -Hay que remontarse a los hechos. En el primer peritaje con perros se presentaron tres civiles, no eran de ninguna fuerza. En el expediente figura que pertenecen a la policía de la provincia de Chubut. Entre unos arbustos encontraron la boina blanca de Santiago, y con esa boina trabajaron los perros de la unidad canina. Esa prenda mantenía el olor de Santiago, el perro marcó tres veces el mismo recorrido que habían dicho los testimonios. La fiscal no estuvo presente, y mintió en un documento oficial. La gente de la unidad canina explicó que cuando el olor se moja, entonces ese rastro se evapora en dos días, por eso marcaron el trayecto previo hasta que se escondió, y de hecho la última vez que lo vieron estaba con el agua hasta las rodillas, cuando lo agarró la Gendarmería. Ella habla de la prenda aportada por la comunidad, y sí, es cierto que dieron el cuellito que había sido usado por otra persona y por eso no sirvió. Pero la boina no la aportó la comunidad. Los cuatro buzos de la Prefectura dijeron que no se pudo haber ahogado porque no era profundo el río, y si así hubiera sucedido no habría sido arrastrado porque está lleno de sauces esa parte del río.

En ese documento la fiscal dice que no pudieron recorrer la otra margen porque la comunidad no los dejó pasar

Jones Huala -La desaparición forzada tiene un protocolo, no es necesario tener confirmado el hecho en sí pero si hay sospecha de una fuerza se debe encarar la investigación en ese sentido, y eso es algo que han tratado de esquivar desde el principio. En lugar de eso, es grave que intentan desviar de cualquier forma la dirección del caso. Hay indicios de sobra, la huella del unimog y a pocos metros encontraron el cuellito. Eso fue cerca de un pino, el camión pasó por arriba y le raspó la corteza. No querían empezar a investigar, cuando recibieron la denuncia por la desaparición, tardaron varios días, los testimonios fueron dados porque la comunidad les hizo saber al juez y a la fiscal, a través del defensor oficial Fernando Machado, que había gente esperando ser citada para declarar. Como no llamaban a nadie tuvimos que apurar el trámite con el abogado.

¿Entonces tampoco es cierto que ustedes se negaban a declarar?

Jones Huala -La gente se escandaliza si alguien da un testimonio encapuchado, pero me pregunto qué pensaría Julio López de esta situación, del relato de estos testigos. Lamentablemente no existen garantías de que no los van a desaparecer como a tantos otros.

¿Lo decís porque a López le pusieron un pulóver en la cabeza cuando fue secuestrado?

Jones Huala -Sí claro. Su testimonio fue válido. ¿Por qué los nuestros no? Y porque está desaparecido.

Leé también Santiago Maldonado: del discurso de orden a la desaparición forzada

Facundo, la RAM y las “violencias”

Sobre la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), Loncon dirá que su pueblo es muy diverso, y que sus grandes lonkos tuvieron estrategias diferentes a lo largo de la historia. “No podemos dar cuenta hoy de todas las expresiones de nuestro pueblo, siguen pasando muchas injusticias, no podemos salir a condenar alguna forma de lucha que adopte nuestro pueblo porque tenemos una historia de violación sistemática de nuestros derechos, de atropellos y de despojo”, afirma.

“En Chile pasa que muchos de esos atentados en realidad los arman los carabineros, y también tienen fuerzas parapoliciales. Acá la estancia pone las camionetas para que se trasladen los policías. El clima enrarecido que hay no es novedad, hay un agente de la AFI procesado por espionaje ilegal, por eso no nos sorprendería que pudiera haber estado involucrado en atentados de ese tipo, no descartamos nada porque sabemos que el Estado, en su grado de perversión, puede hacer cualquier cosa. El Estado está al servicio de los empresarios”, agrega Loncon.

“Si realmente existe este grupo, o parte de esas acciones son reales hay que preguntarse por qué existe, como consecuencia de qué”, apunta Jones Huala.

Una hipótesis es que se trata de un grupo minoritario cuyas acciones y poder fueron sobredimensionados por el gobierno. ¿Coinciden?

Loncon -Pueden aparecer muchas siglas y cualquiera puede pintarlas. Aparecieron pintadas por acá, y eso querría decir que también están en Capital. Voy a Nueva York y puedo pintar RAM. Nos parece que sí, hay un aprovechamiento y el Estado le imprime esta lógica del enemigo interno para demonizar y justificar la represión. Nosotros venimos denunciando la militarización de nuestro territorio hace mucho tiempo, y eso pareciera que no es violencia. Los grupos especiales represivos se tapan la cabeza, pero la gente cuestiona las capuchas y las piedras.

¿Entonces cuál es el vínculo entre la RAM, Cushamen y Facundo detenido?

Jones Huala -Facundo sí ha expresado simpatía con este grupo, pero es su opinión personal, la comunidad nuestra es Pu Lof en Resistencia departamento Cushamen, los diferentes voceros hemos negado ser de la RAM. Aún así, siguen repitiendo eso, juegan con la opinión de la gente. Pero al intentar desviar tanto el Estado pone en evidencia el encubrimiento que están llevando adelante sobre la desaparición de Santiago, el conflicto político e histórico y sobre la persecución ideológica no sólo contra los mapuches y los pueblos originarios sino hacia todos los sectores de la sociedad que están luchando por la dignidad de sus derechos.

Loncon -A eso hay que agregar el bombardeo mediático, y cuando se les acaban los argumentos caen en parodias y chicanas. No les alcanza con ningunear, pero en realidad el pueblo mapuche está poniendo en evidencia ciertos intereses que a ellos y sus patrones les molesta mucho. Nuestras historias de vida son irrefutables frente a las operaciones mediáticas, el poder se desespera cuando las verdades empiezan a aparecer.

¿Qué es un lonko?

Se pregunta y se responde Fernando Jones Huala: “Es una autoridad política, filosófica y espiritual de vital importancia para una comunidad y para el pueblo mapuche, porque más allá de la diversidad de identidades territoriales que tenemos cada uno de los lonkos son necesarios para seguir sosteniendo la forma de vida que nos han enseñado nuestros antiguos, no es algo que uno elige sino por mandato propio de las fuerzas de la naturaleza”.

También aclara que el espacio territorial no sólo se recupera por un tema de subsistencia sino que es para poder desarrollar todas estas prácticas milenarias, como nuestra medicina, que en muchos aspectos está más avanzada que la occidental, porque trata lo físico, lo mental y lo espiritual, en equilibrio para poder desarrollar una vida de bienestar”. En ese sentido, explica que “no han dejado pasar nuestros preparados de hierbas medicinales, acá no hay machis, que son los encargados de entregarlo”, en referencia al otro lado de la cordillera.

“Mi abuelo llegó a Cushamen después de la Campaña al Desierto, y fue recibido por Ñancuche Nahuelquir, que iba juntando a toda la gente que había quedado desperdigada luego de la conquista. Mi padre se jubiló en la estancia de Benetton, había empezado cuando era Compañía del Sud. De chico veía que los carneros que desfilaban luego en la Sociedad Rural vivían mejor que los peones, mi viejo tenía una piecita de dos por dos, el fogón, el recado y el perro. En ese momento no había leído a Mao, no era anarquista ni comunista pero ya veía la inequidad”, cuenta Loncon.

“Lo que Osvaldo Bayer relataba sigue teniendo vigencia, y su registro es hoy un arma de defensa y de lucha, por eso lo visitamos. Si uno mira para otro lado cuando ya conoce la verdad es cómplice o traidor. Tal vez la cabeza de Bullrich ruede, los políticos son fusibles del poder económico, por eso la política represiva estatal no va a cambiar. No nos queremos acostumbrar al despojo, en la Patagonia pareciera que el tiempo no ha pasado, el esquema feudal de los poderosos sigue vigente”, agrega.

Horas después de conversar con La Izquierda Diario los tres werken participaron en una charla organizada por la Secretaría de Derechos Humanos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), a cargo del periodista Tomás Eliaschev. Allí Locon recuerdó que “en junio de 2016 un fiscal dijo en un juicio al capataz de la estancia Benetton, McDonnalds, que no es el de las hamburguesas, usted de qué se queja si tienen más camionetas policiales dentro de su campo que en las comisarías de la zona”.

Por eso comparte que para ellos “la Policía Federal y provincial al servicio de los particulares tampoco es una novedad, hoy la excusa es la lana de las ovejas de Benetton, que tiene más de un millón de hectáreas, pero en los territorios que hoy están extranjerizados hay minerales, glaciares, agua, petróleo. Ahí cierra el ciclo de la segunda conquista, en una clara triangulación con el poder económico, judicial y político”.

A los que temen que los mapuches armen una nación aparte les dice este werken de Cushamen: “Nosotros como pueblo originario hemos defendido la soberanía en los territorios, frenando la instalación de un basurero nuclear en Gastre en los ’90, en 2008 se frenó la instalación de mineras, al poder le está preocupando que sean ahora los mapuches quienes plantean la agenda al gobierno, que haya personas consecuentes que le ponen el cuerpo a sus ideas”.

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