Cultura

DOSSIER: UN AÑO DE LUCHA EN MAM

El arte: una herramienta para el combate

Tres experiencias que unieron el arte con la lucha maderera. Tres experiencias para ser contadas.

Lunes 9 de julio | 16:59

El arte como herramienta de lucha, es el lago en el cielo, que cualquier conflicto obrero duro pueda tener. El arte se une al combate con pinceles, brochas, narices de payaso, música, teatro, no solo para conmover sino también para luchar junto a trabajadores y trabajadoras, que toman la decisión de hacerlo. Ahí están siempre, son los últimos en irse, son los que van solo con una guitarra a tocar un rato y a tomar un mate, son los que necesitan inspirarse y la lucha siempre inspira.

Las jornadas de producción artística impulsada por estudiantes de Bellas Artes dieron el pie para que se hicieran dos FestiMAM que sirvieron para juntar fondo de lucha, rodear a la familia maderera en un fraternal abrazo y que supieran que no estaban solos.

Teatro por MAM fue la continuidad de Teatro por Zanon, que según cuentan sus organizadores que fue la urgencia, el punto de partida, para realizar estas enormes jornadas en las instalaciones de TeNeAs (teatristas neuquinos asociados).

También se realizaron muchas peñas durante el año, en la que participaron conjuntos de folclore, de danza y que siempre fueron de gran aporte para esta lucha.

Unidad obrero estudiantil en los portones de la fábrica

Las jornadas de producción artística en MAM surgieron por iniciativa de las estudiantes de Bellas Artes, en conjunto con integrantes de la agrupación “La Imaginación al Poder” y de “Pan y Rosas”, la idea central era acompañar a los trabajadores y que la producción se vendiera para generar fondo de lucha.

La unidad obrero estudiantil tuvo su primer hito en la historia de la lucha de clases en el mayo Frances. Cruzó todas las fronteras y cuestionó todo el orden existente. Cruzó el océano y en los 70 en nuestro país el Cordobazo los hermanó para siempre.

Esta unión es un pilar fundamental para la historia. Agustina Zalazar, presidenta del Centro de estudiantes de la Escuela Superior de Bellas Artes nos contó para este dossier, cómo fue la experiencia de organizar las jornadas artísticas en los portones de la fábrica y como impactó en estudiantes y docentes de la escuela la lucha maderera.

LID: Contanos cómo surgieron las jornadas de producción artística

En ese momento recién empezaba el conflicto. No estábamos seguras si los trabajadores alguna vez habían dibujado o pintado. Pensábamos que lugar le íbamos a dar a la producción de obra. De lo que si estábamos seguras, es de como aporta el arte en momentos duros de las luchas, en su momento con las textiles, con los obreros de Zanon, con los docentes, y tantas otras experiencias en las que el arte se transforma en una herramienta de comunicación sin igual. Aportar para que la lucha tomara más difusión, fue otra de las premisas.

Después de esas preguntas reafirmamos la idea de usar la creatividad para expresarse. El material para producir siempre fue el que pudiéramos conseguir, y en cualquier lugar. La primera tarde, nos sorprendieron con sus hijos e hijas y la comisión de mujeres, con mucho entusiasmo. Nos esperaron con tortas fritas, mates y muchas ganas de charlar. Fue una instancia que significó mucho para nosotras.

De esta forma llevamos el aula a los portones de la fábrica porque practicábamos las técnicas que veníamos estudiando y a la vez generamos un vínculo muy especial con todas esas personas, entendiendo que pasa cuando se pierde algo esencial, como es la fuente de trabajo, el sustento de toda una familia.

Fue muy conmovedor ver a los obreros tomando en sus manos por primera vez en sus vidas esas herramientas. Nos golpeó una vez más la reflexión sobre elitismo en el arte.

Cómo se les transformaba la cara a medida que iban pintando o dibujando fue el síntoma que nos mostró que debíamos volver a realizar otra jornada de producción, fue la base para que pudiéramos generar otro tipo de relación, fue conocerse a través del hacer algo.

Abrimos otro tipo de intercambio que se mantiene intacto hasta hoy donde nos vemos en la ruta, en las calles o cuando vienen a la escuela a pasar por los cursos, es una relación mucho más fraternal.

Con la producción de obras la aportamos al fondo de lucha. Hicimos festivales en casa Marx y en cada una de las instancias que llevamos adelante, cómo por ejemplo alrededor de la lucha docente estuvimos haciendo colecta de alimentos o de fondo de lucha porque es una pelea que la tenemos presente todos los días.

A un año de todo esto hoy recuperamos el Centro de estudiantes de Bellas Artes y para nosotras es un punto de apoyo muy importante para esta lucha.

Un centro de estudiantes que, así como en su momento se puso de pie al calor del primer ni una menos, en el 2015. Hoy las mujeres estamos al frente con el debate por el aborto legal. A ésta gran pelea, que la damos en las calles la damos hermanadas con la comisión de mujeres de MAM, con los trabajadores y trabajadoras ceramistas, junto a las textiles también porque son un ejemplo, nos enseñan como pelear y si queremos dar batalla la tenemos que dar, unidos con la clase trabajadora.

Teatro por MAM

Durante el 19 y 20 de diciembre se desarrollaron las jornadas de Teatro por MAM. Centenares de personas participaron y con eso aportaron al fondo de lucha de los madereros.

Fue una experiencia de lucha que propició la unidad entre los trabajadores madereros y las y los trabajadores de la cultura, que de conjunto impulsaron dos jornadas solidarias. De esa manera contribuyeron al fondo de huelga para sostener el duro conflicto que aún mantienen, hoy hace un año. Una experiencia que nació el año anterior los días 19 y 20 de diciembre, apoyando la lucha de los ceramistas y que se recuperó, en base a la necesidad de acompañar los conflictos entendiendo que en los momentos de crisis la unidad de acción ayuda a sostener la lucha. Vale destacar el entusiasmo en participar por parte de las y los artistas de diversas disciplinas como plástica, música, danza, títeres, teatro, como una forma de contribuir activamente desde su trabajo con una causa justa, como así también la disponibilidad que tuvo TeNeAs (Teatristas Neuquinos Asociados) para albergar esta experiencia y la desinteresada labor de su equipo de trabajo que abrió las puertas a la comunidad.

Teatro por MAM fue un espacio de acción que tenía como fin abrazar la lucha maderera y acompañar a ellos y a sus familias. El saber que muchos de esos trabajadores era la primera vez que pisaban un teatro, nos llenó de alegría y nos fortaleció en el camino de la solidaridad y de lucha. Porque ellos y nosotros somos herederos y continuadores de las tradiciones que construimos con nuestro trabajo.

Rock por MAM

Damian Hermosilla es trabajador municipal de Centenario y es integrante de Medusa una banda local que se sumó como muchos otros artistas a las jornadas de producción en los portones de la maderera.

LID: A un año de la lucha de MAM, que te deja la lucha de los madereros

Yo sabía que había obreros madereros en lucha en el parque industrial pero lo que más me sacudió fue cuando reprimieron en MAM. Estaba en mi lugar de trabajo, en el taller, llegó un compañero y nos cuenta que se había pinchado en el parque industrial y que estaba la ruta cortada. Al primero que llamé fue a Fran, que es el bajista de la banda, y me lo confirmó, además me dijo que la policía había ganado los portones de la fábrica y que le habían dado un tiro a Raul Godoy, lo cual me pareció totalmente descabellado. Que le den un tiro a un diputado, una persona a la cual votamos, elegida para que nos represente y por estar ahí defendiendo los puestos de trabajo de los obreros recibe un tiro. Fue una locura ese momento. Inmediatamente me fui a lavar las manos y arranqué para los portones de MAM

La realidad que vivimos es dolorosa. Qué me pasa cuando me entero de despidos, de gente conocida o no, me parece algo aberrante y doloroso, sin duda ya venimos preparados, los hijos de la clase obrera como yo, a afrontar estas cosas, desde chicos venimos preparados. Sabemos que la única forma es luchar unidos entonces canalizamos esa rabia y esa angustia, esa bronca que nos da, participando como podemos y en mi caso desde la música.

Los músicos como herramienta tenemos el micrófono y cuando cantamos podemos expresar lo que vemos pero después somos seres humanos que le ponemos el cuerpo a la vida que es una lucha constante.

Ser artista en esta época también es complicado. Comparando nuestra actividad con las de los trabajadores también tenemos que pelear en los lugares que hay para tocar, no te quieren pagar la mayoría de las veces, no se toman en cuenta que detrás de cualquier presentación hay muchas horas de ensayo previas. Ahora le sumo el nuevo código contravencional que pretende impedir que el artista callejero se gane el mango en espacios públicos.

Volviendo al día de la represión es mucha la bronca y la angustia que da cuando pasan estas cosas. Desde ese momento que fui al acampe el día de la represión, aunque llegué tarde, nació una relación que me marcó mucho con los obreros. Yo conozco de toda la vida a un vecino que se llama Córdoba, es maderero y lo admiro mucho. Ese día lo vi y andaba con su hijo, fue muy conmovedor escuchar su relato, estar ahí en ese momento de tensión porque no dejaba de haber tensión, en los portones había una cortina de policías, duramente armados. No sabes que hacer para ponerte a disposición, fuimos a tocar en los portones y en una fecha que se hizo en Neuquén. Además de pasar por el acampe cuando tenía algún rato. Un año parece mentira es mucho tiempo. Es una elección estar de este lado porque de la lucha de MAM aprendemos un montón, son fuente de inspiración y de organización ante los despidos y el ajuste.

Personalidades visitan el acampe de MAM

Durante el sábado había mucho movimiento en el acampe. El olor del pino de las empanadas, que se podrán saborear en la peña que realizan este domingo 8 de julio, los mates que iban y venían ambientaban la jornada de producción.

Sabían que un grupo musical reconocido iba a ir a visitarlos. Pasadas las 16 horas, estacionó una camioneta y comenzaron a bajar uno, dos, tres, cuatro cinco, seis, es que en La Delio Valdez son más de veinte personas las que componen la banda.

No les cantaron cumbia, querían saber la historia y se indignaban con la situación de los obreros que como dijeron ellos, quieren trabajar. Se sacaron fotos, miraron fútbol y entonaron la clásica canción para quedar hermanados infinitamente.

https://www.youtube.com/edit?video_referrer=watch&video_id=hSbvc7L73e0







Temas relacionados

Neuquén   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO