Sociedad

OPINIÓN

El negocio de Francis Mallmann: U$S 40.000 para aprender a hacer milanesas

La noticia cuenta que el escritor gastronómico y periodista del Esquire y The New York Times, Jeff Gordinier, viajo a Chubut, a la isla de Francis Malmann en Lago La Plata. El hombre se sintió atraído por conocer al famoso cocinero por un episodio de Chefs Table que se emite en Netflix y relata la historia de quienes son considerados los mejores chefs del mundo.

Viernes 2 de febrero | 18:58

En el capitulo Mallmann, se ven fabulosas comidas cocinadas a las brasas, mientras el chef retrata su vida bohemia, su exclusivo sentido del servicio y reivindica despedir a sus empleados porque cuando se sienten cómodos se atan a una rutina, en lugar de seguir su propio camino. Una poética defensa de la flexibilidad laboral característica de la gastronomía.

Chefs Table muestra como un capitalismo cada vez más parasitario ha hecho de la la gastronomía para las élites un negocio millonario donde personajes carismáticos como Massimo Botura presenta sus "tortellinis posmodernos" (que consiste en 9 tortellinis en fila) o el paulista Alex Atala haciendo comida de obreros para millonarios.

Mallmann, quien posee 9 restaurantes a lo largo del mundo, conquisto a Gordinier haciéndole milanesas: "En lugar de hacer las milanesas como creía que iban a ser, con la carne cortada finita y machacada para hacerla más delgada, presentó una milanesa alta y redonda en la que cada trozo de carne tiene la circunferencia de un par de discos de hockey apilados uno encima del otro".

El periodista especializado ensalza al chef como "el dandy patagónico que puede armar una comida propia de la realeza en el bosque, usando poco más que unos palos atados y una llama humeante rodeada de piedras". Hay que recordar que esta hablando de asados y milanesas.

Por esta noticia nos podemos enterar que Mallmann planifica hacer dos cursos de cocina al año, en su exclusiva isla patagonica, para un máximo de seis personas, al módico precio de 44.000 dolares. Nuevamente recuerden que habla de asados y milanesas.

Indudablemente el negocio gastronómico cobro un gran nivel de importancia dentro de los servicios, particularmente el nicho de la alta cocina. El rubro, junto a la hoteleria, es una buena fuente para el lavado de dinero. Pero además esta de moda que los hijos de la burguesía, y muchísimos hijos del pueblo que buscan una salida laboral, estudien cocina. Lo que para los hijos del pueblo es una fuente de empleo precario, para los hijos de la burguesía una muestra de decadencia cultural que por un lado renuncia a ser una clase productiva y por el otro desplaza sus gustos estéticos hacia la degustación de alimentos.

Miguel Najdorf, el gran maestro de ajedrez argentino, escribió alguna vez que en su Polonia natal cuando tenían hambre pedían por el pan; en cambio en Argentina se pedía por el puchero. Y recordaba la enorme diferencia entre comer pan y puchero.
La comida nos une, es el lema del Canal Gourmet donde aparece Mallmann. Una gran mentira. La comida nos divide. Hay quienes mueren de hambre y se matan por comer y hay quienes provocan el hambre y están más que satisfechos.







Temas relacionados

Francis Mallmann   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO