Economía

ECONOMIA NACIONAL

El shock de Macri y sus consecuencias: miradas desde la izquierda

En la columna de economía en Radio Universidad de Jujuy debatimos sobre las políticas de Macri y el rumbo de la economía a partir de los artículos de la Revista Ideas de Izquierda N°28.

Gastón Remy

Economista, docente en la Facultad Cs. Económicas UNJu.

Martes 10 de mayo de 2016 | Edición del día

Fotografía: Unjuradio

En este nuevo número de la revista Ideas de Izquierda se encuentra una amplia variedad de notas sobre la economía nacional. Son un aporte a pensar el significado de las primeras medidas económicas de Macri, sus consecuencias, los fundamentos de sus políticas y lo que vendrá en materia de inversiones, deuda, crecimiento, salarios o empleo.

Los autores Schorr y Wainer brindan valiosos elementos para indagar en la actualidad económica desde los distintos momentos que tuvo el denominado “Modelo K”, como también sus límites coyunturales y estructurales, que desarrollan en su artículo “Shockeados”.

Se refieren a una primera etapa de “despegue” de la crisis de 2001-02 con fuerte crecimiento y creación de empleo gracias a los bajos salarios, alto desempleo, capacidad ociosa, bajos vencimientos de deuda, etc. Y a una segunda etapa, que se inicia en 2008 cuando estalla la crisis internacional -caída de Lehman Brothers- que marca un punto de inflexión en la economía durante las tres gestiones kirchneristas.

A partir de ese año el crecimiento estuvo basado en el gasto público y reaparece el déficit fiscal, dando por finalizado el período de los superávits gemelos (fiscal y comercial). Pero también otro golpe al “modelo” ocurre a partir de la fuga de capitales que recupera fuerza y una incipiente baja del precio de las materias primas que se profundiza desde 2013 en adelante.

Esta pérdida de dinamismo de las exportaciones ante una creciente salida de dólares por los pagos de la deuda externa, el giro de utilidades de las multinacionales a sus casas matrices, el pago de importaciones energéticas y los dólares que demandan las armadurías automotrices y de electrónicos, entre otros, se va a traducir en la reaparición de la “restricción externa”.

Los apuros en acceder a divisas y sostener las reservas del Banco Central llevó al gobierno a implementar el cepo cambiario en 2011 y a sondear acuerdos con los acreedores externos (Club de París, Holdouts, Repsol, etc.) para volver al endeudamiento como vía de garantizar el ingreso de dólares necesarios para el funcionamiento de la economía y el mismo pago de la deuda externa. A sí mismo se negoció un préstamo de divisas de contingencia con China que aún continúa.

La alegría es sólo del gran capital

En relación al macrismo los autores plantean como hipótesis “que se trata de un intento de la clase dominante por re-posicionarse políticamente de la mano de las dos fracciones económicamente más poderosas: el capital financiero y las empresas trasnacionales.” Lo cual exige una recuperación de ganancias extraordinarias.

En este sentido fueron orientadas las primeras medidas del gobierno que quitó el cepo y devaluó la moneda un 50%, eliminó retenciones al agro (reduciendo a la soja), a la minería y al a industria, liberalizó el mercado financiero, acordó y pagó a los buitres más de 10.500 millones de dólares y viene sosteniendo una jugosa bicicleta financiera con tasas del 38% en el Banco Central. Y ahora se apresta a impedir que avance una Ley contra los despidos en consonancia a lo que piden las patronales que vienen despidiendo y suspendiendo personal todos los días.

Nos aclaran, al igual que en el artículo de Mercatante, que se trata de los mismos sectores capitalistas que se beneficiaron durante la década pasada. Aunque otrora era en un esquema en el que “casi todos ganaban”, incluyendo aquí a sectores de la clase trabajadora y los sectores populares.

Ahora sólo ganaran los empresarios a costa de otros –los trabajadores- que sufrirán despidos (ya suman al menos más de 140 mil) y caída de su poder adquisitivo (la inflación acumulada es del 20% hasta abril).

A partir del cambio de gobierno los autores se preguntan hasta qué punto el gobierno de Macri podrá desarrollar un proyecto político hegemónico. Sabiendo que su opción por el capital más concentrado lleva a un enfrentamiento con la clase trabajadora, que viene de un proceso de recomposición objetiva y subjetiva, planteando esta nueva situación, respecto a los 90’ y el menemismo.

Se trata aquí de una reflexión fundamental, al momento de elaborar aportes en pos de la reorganización de la clase trabajadora y los sectores populares para enfrentar el ajuste en curso.

Concluyen su análisis con una apreciación de los límites estructurales de los gobiernos populistas, “Si se trata únicamente de una redistribución parcial del excedente sin afectar la propiedad de los principales medios de producción, en un momento dado, tras haber obtenido beneficios extraordinarios y afianzado su predominio estructural, los grandes capitales invierten menos o directamente dejan de invertir…”.

Recuperar esa rentabilidad extraordinaria -a costa de la clase trabajadora vía reducción del salario real y con mayor desocupación- es el objetivo del gobierno de Macri y es lo que puede motivar, en última instancia, nuevas inversiones de peso; pero también una fuerte respuesta en las calles de los trabajadores. En las últimas semanas la bronca desde las bases se hizo sentir en escenarios diferentes como en el acto del 29 por el Día de los Trabajadores o en las movilizaciones de miles de petroleros y trabajadores patagónicos o en frente a los ataques feroces de la gobernadora Bertone (PJ-FpV) sobre los estatales en Tierra del Fuego.

Inversiones que no llueven

Mercatante en “Big Bang Theory”, también indaga en la posibilidad de que luego del arreglo con los fondos buitres ocurra las inversiones tan anheladas por el macrismo. Aquí plantea datos globales sobre el flujo de la inversión hacia la región que viene en retroceso desde 2013, como también desarrolla otros aspectos estructurales relacionados con la baja productividad de la economía argentina, en especial por el costo relativo de los salarios en dólares, que actuarían contra el pronóstico de lluvia.

Por ahora los anuncios en materia de inversión privada son proyectos que ya estaban en carpetas de años anteriores. Es el caso de los 600 millones de Nissan o Coca-Cola que anunció inversiones por 1.000 millones de dólares.

Señala que por ahora en materia de inversión predomina la especulación financiera dadas las altas tasas que paga el BCRA y la entrada de capitales se dirige a este sector, en desmedro del crédito interno que está por las nubes. Aunque no descarta cierta inversión en obra pública (hasta ahora paralizada) y en el sector inmobiliario.

El economista y periodista, Alejandro Bercovich, profundiza en el debate sobre los sectores empresariales y su relación con el nuevo gobierno. Él opina que si bien hay intereses cruzados dentro del bloque de empresarios, existe un consenso en la necesidad del ajuste sobre los trabajadores, e incluso hay sectores que pueden re-convertirse en importadores como en los 90´.

Y concluye que el gobierno de Macri y los gobernadores no tienen un “Plan B” a su estrategia de ajuste sobre el pueblo trabajador y de nuevo ciclo de endeudamiento en el exterior como el que se inició con el arreglo con los holdouts.

Las primeras cartas están echadas y la posibilidad de un repute en el segundo semestre se hace cada vez más dudoso. Todo indicaría que el invierno será frío y muy largo, sólo se puede calentar si la bronca de la clase trabajadora sigue en ascenso.

La columna completa, aquí.







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