Cultura

Falleció a los 81 años Horacio Ferrer

Martes 23 de diciembre de 2014 | Edición del día

Fotografía: Wikipedia

El domingo falleció a los 81 años Horacio Ferrer, escritor, poeta e historiador uruguayo. Familiares, colegas y amigos se hicieron presentes el día de hoy en la Legislatura porteña para su despedida.

Ferrer nació en Montevideo, Uruguay y fue uno de los últimos grandes referentes del tango.

Uruguayo y nacionalizado argentino compuso más de doscientas bellas canciones, escribió varios libros de poesía y de historia del tango.

Fue por la decada del 50 cuando el influjo de grandes músicos como Anibal Troilo y Horacio Salgan lo ganaron para siempre, para luego transitar un camino interminable junto al gran maestro Astor Piazzzolla, con quien compuso “Balada para un loco”, “Chiquilín de Bachin”, y la operita “ María de Buenos Aires”, entre otros.

Sus restos se velaron a cajón abierto, acompañados con una bufanda de Huracán, club del que era hincha.

Entre las ofrendas florales se destacaron las de Sadaic; del ministerio de Cultura; de la Academia Nacional del Tango, entidad que fundó y que presidía; del Café Tortoni; de la Asociación Argentina de Intérpretes, de la cartera de Cultura de la Ciudad; y de Laura Escalada, última esposa de Piazzolla.

El velatorio de Ferrer se extendió hasta las 15, horario en el que partió el cortejo fúnebre al cementerio de Chacarita, donde estaba prevista su cremación.

Sus cenizas serán esparcidas en el Río de la Plata.

Balada Para Mi Muerte
Horacio Ferrer-Astor Piazzolla

Moriré en Buenos Aires. Será de
madrugada.
Guardaré, mansamente, las cosas de vivir.
Mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de splin.
Me pondré por los hombros, de abrigo,
todo el alba;
mi penúltimo whisky quedará sin beber.
Llegará tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean
las seis.

Hoy que dios me deja soñar,
a mi olvido iré por Santa Fe,
se que en nuestra esquina vos ya estás
toda de tristeza hasta los pies!
Abrázame fuerte que por dentro
oigo muertes, viejas muertes,
agrediendo lo que amé...
Alma mía... vamos yendo...
Llega el día...No llorés!

(recitado)

Moriré en Buenos Aires. Será de
madrugada
que es la hora en que mueren los que
saben morir;
flotara en mi silencio la mufla perfumada
de aquel verso que nunca te pude decir.
Andaré tantas cuadras...y allá en la
plaza Francia,
como sombras fugadas de un cansado
ballet,
repitiendo tu nombre por una calle blanca
se me irán los recuerdos en puntitas de pie.

(cantado)

Moriré en Buenos Aires. Será de
madrugada.
Guardaré, mansamente, las cosas de vivir;
Mi pequeña poesía de adioses y de
balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de splin.
Me pondré por los hombros, de abrigo,
todo el alba;
mi penúltimo whisky quedará sin beber.
Llegará tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean
las seis.
Cuando sean las seis.
Cuando sean las seis.







Temas relacionados

Horacio Ferrer   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO