Sociedad

MEDIOAMBIENTE Y DERECHOS HUMANOS

Informe revela que casi 200 ambientalistas fueron asesinados en 2017

América Latina mantiene el primer lugar en el ranking de asesinatos, mientras que la agroindustria ha sobrepasado a la minería como el negocio más vinculado al asesinato de activistas.

Roberto Andrés

@RoberAndres1982

Sábado 3 de febrero | 10:10

Según informó el día de ayer la ONG internacional Global Witness, en alianza con el periódico británico The Guardian, llegaron a ser 197 las personas asesinadas en el mundo por enfrentar a gobiernos y empresas que robaron sus tierras y dañaron el medioambiente, y por denunciar las prácticas corruptas e injustas que lo permitieron.

“Desde la lucha despiadada por la riqueza natural en el Amazonas, hasta los guardaparques que protegen las reservas naturales de la República Democrática del Congo, las caras de los defensores del medioambiente abarcan continentes, países y regiones. Sin embargo, las amenazas que enfrentan son una y la misma”, indicó Rachel Cox de Global Witness.

“En 2016 fueron documentados 200 asesinatos en 24 países, mientras que los 185 asesinatos registrados en 2015 fueron en 16 países”, había señalado el mismo informe de esta organización en estos años previos.

Durante 2017, América Latina mantiene el primer lugar en el ranking de asesinatos contra personas defensoras de la tierra y el medioambiente. Sin embargo, la agroindustria ha sobrepasado a la minería como el negocio más vinculado al asesinato de activistas (ambas industrias juntas representan el 60 % de las vinculaciones conocidas). A su vez, la defensa de parques nacionales continúa siendo uno de los trabajos más peligrosos del mundo, con 21 asesinatos registrados vinculados con la caza ilegal.

Los países más peligrosos para ser un defensor del medioambiente en 2017

La organización colombiana Comunidades Construyendo Paz en los Territorios (Conpaz), trabaja creando espacios libres de grupos armados en su comunidad, y pronunciándose en contra de grupos paramilitares de derecha. Su líder, Emilsen Manyoma, quien documentaba asesinatos y desapariciones forzadas, criticó abiertamente a las empresas que forzaban a las comunidades a abandonar sus tierras. Perdió la vida junto a su marido, Joe Javier Rodallega, en un ataque dirigido.

Emilsen Manyoma

México es ahora un lugar mucho más peligroso para quienes luchan por proteger su tierra, situándose en el cuarto lugar en la lista mundial de países más peligrosos para los defensores del medioambiente (anteriormente, México ocupaba el puesto 14). A principios de 2017 fue asesinado Isidro Balenegro López, activista mexicano y ganador del Premio Goldman del medioambiente. Criticaba abiertamente la tala ilegal que amenazaba a los antiguos bosques cercanos a su hogar. Es el segundo galardonado con el Premio Goldman en ser asesinado tras la muerte de Berta Cáceres, célebre activista hondureña, quien fue asesinada 12 meses antes.

Isidro Balenegro López

Wayne Lotter, destacado activista contra la comercialización del marfil en Tanzania, había reportado numerosas amenazas de muerte como resultado de su trabajo en protección animal. Fue asesinado de un disparo por dos hombres armados en agosto de 2017.

Wayne Lotter

Unas horas antes de Navidad fue encontrado muerto en una carretera de la costa de Jalisco, México, el ambientalista Salvador Magaña. “Fue asesinado a sangre fría”, denunció uno de los miembros del Movimiento Ciudadano de La Huerta al que pertenecía. Magaña fue una de las últimas víctimas en otro año trágico para los defensores del medioambiente y los derechos de las poblaciones indígenas.

Salvador Magaña

“El asesinato es solo una de las tácticas utilizadas para silenciar a los activistas medioambientales, quienes normalmente enfrentan un arsenal de amenazas de muerte, violencia sexual y casos legales agresivos”, señaló Cox.

“El monitorear los asesinatos de personas defensoras del medio ambiente en tiempo real nos permite demostrar que el número de muertes se ha estabilizado por primera vez en cuatro años consecutivos. A medida que la comunidad internacional se posiciona y escucha estas historias ocultas, se ejerce mayor presión sobre empresas e inversionistas para que asuman una mayor responsabilidad”.

“Esperamos que nuestro trabajo ayude a poner fin a la impunidad que ha incentivado a los perpetradores de la violencia y que, en la mayoría de los casos, les ha permitido, literalmente, librarse de los crímenes”, concluyó el informe.







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