Política

HISTORIA

La primera presidencia de Perón (1946-1952)

Se cumplen 71 años desde que el general Perón asumiera su primer mandato presidencial. Un repaso por su carrera y las condiciones que posibilitaron su llegada al poder.

Ricardo Farías

Docente | Corriente Nacional 9 de Abril | Lista Marrón L.de Zamora| @ricardodamian

Viernes 24 de febrero | Edición del día

Juan Domingo Perón nace en 1895 en Lobos, Bs.As. Teniendo 15 años ingresa al Colegio Militar, destacándose en el área de deportes desde muy temprano. Para esta época el Ejército Argentino sufre importantes cambios: se moderniza y modifica la doctrina militar, y el papel de las fuerzas armadas en la sociedad comienza a tener mayor peso político. Perón participará de las represiones de la huelga de La Forestal entre 1917 y 1918, y al año siguiente, ya siendo teniente del ejército, será parte de la represión de “La Semana Trágica”, una huelga de trabajadores metalúrgicos de los talleres Vasena, que será un hito en la clase obrera Argentina de principios del Siglo XX.

La Argentina de esa época se caracterizará entre otras cuestiones por su papel de país “semicolonial”, donde las potencias imperialistas como Inglaterra (sobre todo) y EE.UU más tarde logran ejercer un dominio importante sobre la economía nacional. Para 1930 y 1940 la clase dominante se dividirá en un sector terrateniente ganadero, atado al imperialismo inglés, y otro sector representado por grupos financieros y sectores industriales, apoyados en el imperialismo norteamericano. Como destaca la historiadora Alicia Rojo “el peronismo surgió y se afirmó apoyándose en la vieja estructura económica Argentina y en oposición a la ofensiva del imperialismo norteamericano, aprovechándose de las brechas abiertas por la competencia interimperialista para lograr una ubicación más favorable en la división internacional del trabajo y una mayor autonomía del país” (1).

Los gobiernos conservadores de la década del 30 contribuyeron a una mayor (semi) industrialización en el país. Sus causas devienen del contexto internacional de la época, producto del impacto de la Crisis del 29. Milcíades Peña en su texto “Industrialización y clases sociales en la Argentina” será uno de los primeros en sostener esta posición, diciendo que a partir de 1935 se inicia una recuperación industrial luego de varios años de crisis y en el bienio 1939-41 se produce una mayor concentración industrial por la fundación de grandes establecimientos y con esto, un aumento de la productividad de mano de obra por renovación de maquinarias. Este proceso tomará el nombre de “sustitución de importaciones”, a causa de la disminución de las exportaciones argentinas, que hacía que se carezca de divisas para continuar importando bienes de consumo, que deben elaborarse a partir de entonces en el país. Una consecuencia de este hecho será la importante incorporación de masas trabajadoras que emigran del campo a la ciudad y su correspondiente proletarización.

El golpe de 1943

En junio del 43 los militares dieron un golpe de Estado y asumió luego de 3 días, el general Ramírez. Perón fue designado como Secretario de Guerra, y luego Secretario de Trabajo y Previsión. Desde acá comenzó una relación con los grupos sindicales que venían de tradiciones socialistas, sindicalistas y hasta comunistas. Apoyándose en sectores de los viejos dirigentes del movimiento obrero encabezó un cambio radical en las relaciones entre el Estado y los sindicatos. Llevó adelante una serie de reformas laborales a cambio de terminar con la autonomía de los gremios, con la intención de convertir a la CGT en una dependencia estatal: decretó la ley de paritarias que obligaba a las patronales a sentarse a discutir en paridad de condiciones con los representantes de los trabajadores, sus salarios; creó la Ley de Asociaciones Profesionales, que hará que desde el Ministerio de Trabajo se reconozca a cada sindicato por rama de oficio, otorgándole personería (institucionalizando definitivamente el movimiento sindical); ley de jubilaciones, beneficiando a más de dos millones de trabajadores, y otras como la aprobación de estatutos para los gremios, pago de vacaciones, aguinaldos, prevención de accidentes, etc.

Es el mismo Perón quien habló de sus objetivos para la clase trabajadora en agosto de 1944 en el famoso discurso de La Bolsa De Comercio. Este discurso tuvo el mérito de expresar como ningún otro documento el programa político que llevó adelante el peronismo desde hace más de 70 años. En él, decía “Yo llamo a la reflexión a los señores para que piensen en manos de quien estaba las masas obreras argentinas, y cuál podía ser el porvenir de esa masa, que en un crecido porcentaje se encontraba en manos de comunistas, que no tenían ni siquiera la condición de ser argentinos, sino importados, sostenidos y pagados desde el exterior”. Y más adelante sentenciaba: “Es necesario dar a los obreros lo que estos merecen por su trabajo y lo que necesitan para vivir dignamente, a lo que ningún hombre de buenos sentimientos puede oponerse… Es necesario saber dar un 30 por ciento a tiempo que perder todo a posteriori”.

Mientras tanto, en plano internacional se producía el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Argentina se mantuvo neutral desde su comienzo hasta marzo del 45, cuando le declaró la guerra al “Eje”. “La neutralidad argentina era una necesidad para Inglaterra debido a los requerimientos de alimentos y materias primas. Además, la declaración de guerra al Eje significaba el realineamiento de los países latinoamericanos detrás de los EE.UU. (…) La presión del imperialismo norteamericano sobre la Argentina recrudeció y el país tuvo que declararle la guerra al Eje” (2).

Un sector del ejército logra detener a Perón en Octubre de 1945 por su influencia en el movimiento obrero y como producto de las disputas de poder dentro de la clase dominante, un sector importante reclamaba su destitución. Pero quien lograría la liberación de Perón sería la fuerza social del movimiento obrero que irrumpe masivamente en la escena nacionala partir del 17 de octubre de ese año.

La emergencia del peronismo y su llegada al poder

Inmediatamente a este suceso, algunos sectores sindicales recorren todo el país, buscando afiliaciones para constituir el Partido Laborista, que propondrá como candidato a presidente al teniente general Perón. Este hecho de relativa autonomía será rápidamente destruido por Perón desde el gobierno y absorbido por la estructura del Partido Justicialista, como parte de su política de control de las organizaciones obreras. Los dirigentes que se opusieron a esta absorción por parte del Estado fueron derrotados imponiéndose finalmente la conciliación de clases.

Este luego de impulsar las reformas laborales más significativas en los dos años anteriores y lograr una adhesión casi total en la clase trabajadora, llevará adelante su campaña en contra del candidato que apoyaba el departamento de Estado de los EE.UU, Spruille Braden, que a través de la publicación del famoso “Libro Azul” acusará a Perón de ser espía nazi y basará su campaña electoral en eso.

Perón con Hortensio Quijano en la vicepresidencia ganará las elecciones presidenciales por más de 60% y asumirá su primer mandato (que luego repetirá en dos oportunidades, siendo el único presidente elegido tres veces) el 24 de febrero de 1946.

Si bien el peronismo tuvo un papel decisivo en los años posteriores en el país hasta el día de hoy, en sus orígenes -producto de su política de conciliación de clases entre la burguesía y el proletariado- se podría afirmar que “La burguesía necesitaba acomodarse a la nueva situación internacional, frente al avance del imperialismo norteamericano y el debilitamiento del inglés, tradicionalmente dominante en el país y al que se encontraban profundamente ligados los sectores de las clases más fuertes de la economía Argentina. Intentó utilizar esa rivalidad dando origen a un régimen que puede definirse como bonapartismo “sui generis”, en tanto oscilaba entre las clases fundamentales de la sociedad, apoyándose en el proletariado bajo su control para negociar mejor con los imperialismos, en resguardo de las relaciones sociales de producción” o como hará en su segundo mandato, apoyándose más en el imperialismo y la burguesía para frenar las luchas del movimiento obrero.

Lectura recomendada: Cien años de historia obrera en la argentina 1870-1969. Una visión marxista de los orígenes a la Resistencia. Bs. As., Ediciones IPS, 2017.

1. Alicia Rojo, Josefina Luzuriaga, Walter Moretti, Diego Lotito; Cien años de historia obrera 1870-1969. Una visión marxista de los orígenes a la Resistencia, ed IPS (2016).

2. Ibíd.








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