Mundo Obrero

CRONICAS AERONAUTICAS

Lear es nuestra lucha

La mañana arranca con asamblea y eso te cambia el día de laburo. Para empezar, los más distraídos se sorprenden de la profundidad de las heridas que tenemos en los brazos y en las piernas, los compañeros preguntan cómo nos hicieron eso: "disparando a un metro y a quemarropas", no hay otra forma de hacer tanto daño con balas de goma.

Martín Brat

Delegado GPS | Lista Bordó

Jueves 6 de noviembre de 2014 | 00:57

La mañana arranca con asamblea y eso te cambia el día de laburo. Para empezar, los más distraídos se sorprenden de la profundidad de las heridas que tenemos en los brazos y en las piernas, los compañeros preguntan cómo nos hicieron eso: "disparando a un metro y a quemarropas", no hay otra forma de hacer tanto daño con balas de goma. La reacción no se tarda: "Vi por la tele y te da asco, la policía la represión. “Es increíble, 100 o 200 trabajadores reclaman sus derechos y estas lacras hacen lo que hacen", "Siempre se lavan las manos y cuando uno quiere progresar, ellos son la ley".

La mayoría se indigna al mismo tiempo que se acuerdan como a principio de año fuimos los tercerizados también sufrimos la política represiva del gobierno, los agentes de Berni mostraron ese 31 de enero qué les iba a pasar a los trabajadores que empezaran a enfrentar el ajuste, palos. Ese día levantamos una voz contra la precarizacion laboral y fuimos rodeados por un operativo digno de un clásico de fútbol para que no llegáramos a cortar la Avenida Costanera frente al Aeroparque. Berni llegó en moto y se frenó justo donde la cámaras para dar su show de Rambo anti obrero. Afirmó que éramos un grupo minoritario de irresponsables y que los medios no tendrían que cubrir ese tipo de actos. La voz que quiso acallar el militar, que fue espía de los obreros sureños, le estalló con más fuerza en zona norte donde los trabajadores de Lear resisten junto a muchos trabajadores como nosotros para ponerle un freno a la prepotencia patronal y decirle no a los despidos. La última represión fue un salto a las anteriores 7, donde los aeronáuticos ya habíamos sufrido heridos (Charly Platowsky y Edu Saab delegados de LAN) y otros detenidos.

Esta vuelta represiva estuvo marcada por balas de goma a mansalva, palos y 50 heridos, todos con la convicción de que vamos a seguir con esta lucha por más que quieran amedrentarnos. Ese compromiso lo reafirmamos frente a nuestros compañeros de trabajo en la asamblea por turno. Y el apoyo que recibimos fue mayoritario, los trabajadores votaron unánimemente repudiar la represión y apoyar la lucha de Lear. Y no fue una formalidad, fue tras una buena discusión donde se expresaron visiones más corporativas, contraponiendo los esfuerzos para que la lucha de Lear triunfe, con los esfuerzos propios para avanzar en nuestro lugar de trabajo. La idea que la militancia que asumimos muchos trabajadores, no es ajena al compromiso que tenemos en nuestros propios frentes de batalla, fue la que recorrió la asamblea. La de que nuestras verdaderas fuerzas radican en la organización de los trabajadores como clase, con sus propios dirigentes y su propia política, la que se contrapone sin distinción de pilchas a los patrones y sus gobiernos. Al final de la asamblea la simpatía que genera el conflicto de Lear se hizo votación y aplauso y seguro se va a seguir haciendo carne en la Panamericana.

Días más tarde nos enteramos del fallo que impide a la Gendarmería seguir reprimiendo en la Panamericana, hubo alegría dando cuenta del triunfo que significa que la lucha de los trabajadores le ponga freno no sólo a la prepotencia patronal, sino también al Ministerio de (in)Seguridad y a su fuerza estrella: "¿Es un avance en lo legal no? Ya si reprimen sería ilegal...pero desde mañana ya va a ser otra cosa" "¡Es un triunfo de los trabajadores de Lear y de los que fueron a apoyar… y de la clase trabajadora!". "La verdad que es para sacarse el sombrero loco todo lo que hacen para que esto cambie". "Ojala sirva pa’ que en la Richieri tampoco", fueron algunos comentarios.

Más tarde un compañero nos cuenta que "La Gendarmería encontró donde reprimir... hoy hicieron operativos en Lomas de Zamora" y claro sino perderían su razón de ser, donde sea van estar listos para defender a los patrones cuando éstos vean nuevamente amenazados sus negocios. Y donde sea, los trabajadores vamos a estar para mostrar la verdadera cara de los buitres locales y foráneos, y sus perros de caza.







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