Géneros y Sexualidades

OPINIÓN

Marketing divino o divino marketing

El "Sínodo extraordinario de las familias" integrado por una selecta cantidad de obispos que reunió el Papa Francisco Iº en el Vaticano, terminó de redactar la Relatio post Disceptationem (informe después de la discusión), donde hace mención expresa a los homosexuales (no así a transexuales, intersexuales, bisexuales o las lesbianas) subrayando "lo positivo" que hay en las parejas de hecho del mismo sexo.

Gustavo Pecoraro

@gustavopecoraro

Miércoles 15 de octubre de 2014 | Edición del día

Fotografía: arinaldi94-flickr.

El "Sínodo extraordinario de las familias" integrado por una selecta cantidad de obispos que reunió el Papa Francisco Iº en el Vaticano, terminó de redactar la Relatio post Disceptationem (informe después de la discusión), donde hace mención expresa a los homosexuales (no así a transexuales, intersexuales, bisexuales o las lesbianas) subrayando "lo positivo" que hay en las parejas de hecho del mismo sexo.

Este “trascendental” documento dice: "los homosexuales tienen dones y atributos para ofrecer a la comunidad cristiana (...) ¿Son nuestras comunidades capaces de probar eso, aceptando y valorando su orientación sexual, sin comprometer a la Doctrina Católica sobre la familia y el matrimonio?" (el subrayado es mío).
Entonces cabría preguntarse ¿la Doctrina Católica qué dice?

Pues lo dejo bien claro: "un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Las personas homosexuales están llamadas a la castidad" (párrafo 2357 al 2359 del catecismo de la Iglesia Católica).

Los obispos se reúnen y nos cuentan que los homosexuales (no así a transexuales, intersexuales, bisexuales o las lesbianas) seríamos buena gente, de esas que hay que recordar en las oraciones nocturnas.

También nos cuenta que a pesar de lo que diga el catecismo, si no comprometemos la Doctrina, hasta nos dejan ir a misa y todo.
Incluso nos cuenta que nos ven divinos siempre y cuando nos casemos, claro que en forma de hecho. Los altares son para la gente normal, proba y bien nacida.

La operación de marketing del vaticano está on-fire.
Bergoglio de cómplice de la dictadura, o general que comandaba la guerra de Dios que nos planteaba por el matrimonio igualitario, pasó a ser una especie de intelectual bien intencionado, humilde y preocupado por los pobres, los desprotegidos y los disidentes sexuales…(bah, me corrijo: por los homosexuales -no así a transexuales, intersexuales, bisexuales o las lesbianas-).

Y yo voy y me lo creo todo.

Este Sínodo que la mayoría de los medios de prensa han calificado como “extraordinario” o “revolucionario” es más de lo mismo.
La misma cháchara cantando en diferente tono.
Lo que antes se decía gritando ahora se dice susurrando, pero cambiar o modificar los ejes centrales desde donde se ejerce la violencia simbólica y la desigualdad hacia el colectivo LGBTI, nada de nada.

El mismo documento deja claro que la Doctrina “no debe comprometerse” y que "las uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser equiparadas al matrimonio entre hombre y mujer".

Es más que normal que la Iglesia Católica Apostólica Romana haya elegido a Bergoglio que es un opositor ideológico a nuestra comunidad LGTBI, a las mujeres, al aborto, a la ciencia, a la libertad de cualquiera a ser como quiera ser.
Vivimos en un estado aconfesional y laico.
Vendría bien que se guarden sus consejos para sus fieles.







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