Mundo Obrero

MUERTE OBRERA

Mendoza: la actividad petrolera se cobra una nueva víctima

El pasado lunes 8 de enero, el operario Jorge Moreau falleció al caer realizando trabajos de altura. Nuevamente se pone el eje sobre sobre el abordaje en materia de seguridad que realizan los empresarios y sindicalistas, y lo que opinan los trabajadores.

Viernes 12 de enero | Edición del día

Reproducimos declaración de trabajadores de Refinería Lujan de Cuyo.

El lunes 8 de enero pasado la refinería de Lujan de Cuyo se cobró una nueva vida obrera. Cerca de las 11:30 el operario Jorge Moreau, jefe de montaje de la empresa Tomio, realizaba tareas sobre una grúa; en el momento en que se encontraba manipulando cables de acero, cayó de la misma golpeándose fuertemente la cabeza lo que le produjo la muerte de inmediato.

En el complejo industrial no se activó una sola alarma que indicase el accidente. Mientras los compañeros de Jorge rodeaban con preocupación la enfermería, desde la dirección no se emitió una sola palabra, no sólo por precaución sino también para no perjudicar aún más la imagen de YPF que viene de protagonizar dos grandes accidentes que tuvieron como saldo la parada de toda una planta en un caso y lesiones por quemaduras en el otro.

Al enterarse del fallecimiento el malestar general se apoderó de los rostros de los trabajadores. Consternados, sus compañeros más cercanos solicitaron tanto a la empresa como a sus representantes gremiales que se les permitiera tomarse el día para asistir a su funeral y poder realizar el debido duelo. El pedido fue respondido con la despreciable negativa por parte de la patronal, quienes priorizan el lucro por sobre la vida de una persona con la que compartieron tiempos, lugares y quien había sacrificado en múltiples ocasiones su tiempo y su esfuerzo por la empresa.

Son precisamente estas culturas empresariales que nos imponen las que muchas veces propician el surgimiento de accidentes cuando, por evitar que se vea afectado nuestro sueldo, relegamos la seguridad a un segundo o tercer plano. YPF dice realizar esfuerzos por concientizar sobre la prevención, esfuerzos que solo se quedan en la teoría de los cursos de ingreso, ya que pasando el primer puesto de ingreso todos los trabajadores saben que señalar o reclamar por el incumplimiento de las medidas de seguridad, la falta de inversión o mantenimiento siempre puede derivar en represalias por parte de directores o superiores a los que nunca les cae en gracia que se les llame la atención.

Los petroleros, al igual que cualquier trabajador, nos vemos afectados por problemas que no son exclusivamente de la tarea que realizamos pero que no dejan de estar ligados a lo laboral, y que todo empresario se empecina en negar igualándonos a una máquina o a cualquier otro recurso (porque bajo el esquema empresario los trabajadores no somos más que otro recurso… un recurso humano). Las presiones laborales, el poco o pobre descanso, el incesante aumento del costo de vida, la incesante pérdida de poder adquisitivo que sufre nuestro sueldo, etc. son factores que impactan y mucho en nuestra salud tanto física como mental, haciendo que la seguridad pierda la atención que debiera. La realidad de cientos de miles de despidos nos repiquetea constantemente la nuca sabiendo que si fallamos o reclamamos podemos perder nuestro trabajo y el sueldo con el que mantenemos nuestras familias; todos alguna vez escuchamos el famoso “si no te gusta, andate”. Si todo esto afecta a cualquier trabajador, la precarización multiplica los efectos de estas condiciones, no es casualidad que los accidentados siempre sean tercerizados, mano de obra barata con menor capacidad de reclamo cuyos puestos siempre se encuentran en la cuerda floja de la inestabilidad laboral.

La salud de los petroleros no es solo no martillarse el dedo aflojando un bulón, la seguridad no debe estar orientada solamente a usar casco y guantes; y nuestros gremios deben ser mucho más que mesas donde se negocian nuestro salario. Qué distinto sería todo si la efectividad de YPF en vez del lucro y los dividendos que obtiene un pequeño grupo de empresarios se midiera en la cantidad de accidentes que evitó y la calidad de vida y del trabajo de sus operarios. Está claro que bajo este sistema empresarios y dirigentes siempre van a considerar a la seguridad desprovista de la condición humana en una actividad tan propia de la humanidad como lo es el trabajo.

Jorge con cincuenta y un años, era un experimentado tercerizado, ex ypfiano, que le entrego más de veintiséis años a la refinería, en los cuales supo hacerse conocer no solo por su capacidad sino también por su calidad como persona y como compañero. Su vida no debía terminar así ni su familia perderlo de esta manera. Quienes aportamos a realizar esta declaración creemos que la única forma de terminar con estos accidentes totalmente evitables, es organizándonos desde abajo, democráticamente, para pelear de una vez por todas por todos nuestros derechos. Porque creemos que nuestras vidas valen más que sus ganancias.

Enviamos nuestras condolencias a los familiares, amigos y compañeros de trabajo; y que la presente y nuestra lucha sea también un homenaje en su memoria.

*Trabajadores Petroleros del PTS en el Frente de Izquierda de la Refinería YPF en Lujan de Cuyo*







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