Sociedad

DESECHOS

Trelew y el monstruo de la laguna negra

Más de una decena de kilómetros de fétidas aguas salinizadas arrasan contra las pocas tierras cultivables de la zona. Miles de aves hicieron suya esta monumental cloaca a cielo abierto.

Iván Marín

Trabajador de prensa de diario El Chubut

Sábado 27 de agosto de 2016 | Edición del día

El hediondo vertedero de efluentes cloacales y pluviales nace a ochocientos metros de la zona urbana de Trelew y se extiende hasta mil quinientos metros antes de los primeros barrios de Rawson. Más de una decena de kilómetros de fétidas aguas salinizadas arrasan contra las pocas tierras cultivables de la zona. Miles de aves hicieron suyas esta monumental cloaca a cielo abierto. Camiones atmosféricos vierten la fecalidad al palo a plena luz del día. Peces supersónicos nadan como si estuviesen en el Caribe. ¿Un mito o una realidad a la que la población y los gobiernos le dan la espalda?

En la intersección de Ruta Nacional N 3 y Ruta Provincial N 7, del lado izquierdo, camino a Rawson, a menos de un kilómetro, por varios caminos de ripio, y siguiendo un olor nauseabundo in crescendo a medida que se avanza, se llega a una inmensa laguna donde se encuentran dos grandes caños provenientes del ejido urbano de Trelew. Desde allí se arrojan líquidos cloacales y pluviales con un tratamiento mínimo. Actualmente solo se utiliza uno de los caños. Ello origina sospecha en pobladores de la zona y estudiosos del tema de que la otra parte del líquido necesariamente se estaría arrojando en otro lugar. ¿Acaso al río Chubut? Como si eso no fuera suficiente, camiones atmosféricos hacen suyo el lugar y vuelcan los desechos domiciliarios (sí, materia fecal, por si hace falta aclararlo) sin que nada ni nadie se los prohíba. Aunque parezca surrealista, en esas aguas nadan peces. Se dice que algunos pobladores pobres pescan y se alimentan de los mismos.

Lo que se conoce como la Laguna Negra en realidad es un complejo lagunar de seis lagunas de estabilización. Todas ellas nacieron naturalmente pero se desarrollaron exponencialmente producto del crecimiento de la población. La primera de ellas es la laguna Chiquichano (L1), que se encuentra frente a la terminal de Ómnibus de Trelew. La segunda (L2) es la que se conoce como laguna de la Base. Allí se vierten líquidos cloacales de la Base Aeronaval Almirante Zar y también agua del lavado de filtros de la planta potabilizadora de Servicoop de Puerto Madryn. La tercera laguna (L3), o más conocida como laguna “del Caño”, es la que utiliza el ejido de Trelew para arrojar sus líquidos cloacales y pluviales. Desde allí se construyó un canal que la comunica con la cuarta (L4) y quinta (L5) laguna, que con el paso del tiempo se unieron. La L4 es inmensa y se extiende por varias hectáreas de Trelew y Rawson. La última laguna (L6), o El Salitral, se encuentra exclusivamente en territorio rawsense.

En el kilómetro 9 de la Ruta 7, en dirección de Trelew a Rawson, girando a la izquierda tres mil metros por un camino de ripio, se encuentra la casa de René Arturo Jara, más conocido como Cacho, y Ruth Arévalo. A tan solo veinte metros de su vivienda, las aguas de la L4 rompen ola contra un terraplén levantado con el fin de contenerlas. Es una chacra donde el suelo quedó inutilizado producto del salitre esparcido desde las napas freáticas. La pareja de chacareros nos cuentan que viven allí hace dieciséis años, que el antiguo propietario llegó a cosechar pasto en el lugar y que treinta y siete hectáreas quedaron bajo las aguas de la laguna. “Nosotros teníamos una ladrillera con la que íbamos re bien, y cuando se contaminó el canal con el agua de la laguna nos salían todos salitrosos los ladrillos y no pudimos hacer más porque se te desgranaban todos. Era nuestra salida económica”, relata Ruth a Big Sur.

La casa, construida con bloques, está siendo carcomida por la humedad. Incluso se encuentra a un nivel más bajo de la superficie de la laguna, pues tras sus paredes se ubica el terraplén mencionado. Al respecto, describe Ruth que “el dormitorio que no se usa lo tengo con estufas eléctricas para que se sequen las paredes. ¡Corre el agua por las paredes! Tengo alfombra en los dormitorios porque piso no puedo poner porque lo levanta enseguida. Y las alfombras están a veces húmedas”. Pero eso no es todo, la desidia gubernamental también es denunciada: “ese terraplén de acá atrás lo hicieron hace dos años, entraban camiones y ahora no entra ni un auto, se lo comió el agua. Lo pusieron ahí para contener. Ahora están sacando barro de adentro de la laguna para hacer un terraplén. Están escarbando, sacando más para abajo”, comenta Cacho. Amplia diciendo que en realidad el terraplén lo están construyendo en todo el perímetro costero y que costó “28 millones de pesos”. Cacho nos invitó a recorrer las inmediaciones a su chacra para mostrarnos cómo las máquinas sacan tierras de la propia laguna para construir el terraplén, lo cual origina, según sus palabras, mayor avance del agua por las napas freáticas.

“Durante todos estos años hemos visto cómo prometen cosas, vienen, se sacan fotos cuando va haber elecciones y después no los ves nunca más. Nosotros hemos andado por todos lados. Hemos tenido mediaciones con el municipio de Rawson y de Trelew y se negaron a ayudarnos. No les importa nada”. Recuerda que años atrás, al no ser atendidos, cortaron “la ruta y una calle. El corte de ruta fue por el desborde de este canal de la laguna. Prometían venir a arreglar. Y después habían prometido luz para los otros vecinos”. Se refieren a un canal que se encuentra a tan solo un metro de la laguna. Desde 2005 piden que se construya un nuevo canal de agua dulce. Hace unos años el gobierno levanta uno pero hay demora en su finalización. Frente a este panorama, sin embargo plantean que “si bien la tierra es mala, vos podés criar chanchos o gallinas, o hacer un invernadero arriba de unos cajones y también podés cultivar con buena tierra. El espacio físico es lo que necesita la gente. Yo por ejemplo domo caballos, y están tres meses con nosotros, y en ese tiempo tenemos que comprar la comida, porque no hay riqueza botánica. Pero se puede igual, el trabajo vos lo hacés igual”.

Alejandra March, integrante del Instituto de Investigaciones Geográficas de la Patagonia (IGEOPAT) y docente en la Carrera de Geografía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco en Trelew (UNPSJB), tiene varios trabajos escritos sobre el tema y nos resume cómo fueron creciendo las aguas de las lagunas: “en 1956 se comienza a verter los líquidos domiciliarios en la L3. Hacia finales de década del sesenta, y durante los setenta y ochenta, la población con el parque industrial crece una barbaridad y siguieron tirando los líquidos a esa zona. A fines de la década del ochenta ya estaba colapsada esa laguna y hacen un canal que va a la L4. Entonces esos líquidos de la L3 empiezan a llenar el bajo de la L4. La L4 empieza a crecer y se une a la L5”. En 2013 se construye un canal que comunica la L4 con la L6, a pesar que existe una ordenanza en Rawson que prohíbe el vertido de líquidos cloacales y pluviales de Trelew hacia esa localidad. El Salitral (L6) se encuentra a tan solo 1500 metros del barrio Gregorio Mayo, la ciudad capital.

La investigadora ratifica lo adelantado por Cacho Jara y Ruth Arévalo en cuanto a las consecuencias del avance del agua sobre las tierras de la zona: “una de las problemáticas que tienen los chacareros es que la napa freática la tienen ya sobre la superficie. Antes había pozos, la gente se abastecía con pozos. El canal ya está prácticamente al borde de la laguna y con mucha salinidad. No tienen un futuro muy alentador. Incluso de acuerdo a lo que nosotros estuvimos trabajando a medida que aumentaba la superficie de las lagunas ha ido disminuyendo la tierra cultivada. No solamente por la superficie lagunar sino porque se van salinizando los suelos”.

Los estudios de March arrojan que en 1969 había 99 hectáreas cultivables, para 1986 se incrementaron a 376, llegando a su pico en 1992 con 468. Desde ese año la disminución fue constante y en 2014 tan solo 21,15 hectáreas eran áreas cultivables. Si tenemos en cuenta que el complejo lagunar se extendía por 127,29 hectáreas en 1969 y en 2014 llegó a 1065,06, según los estudios de la investigadora, podemos tener un registro contundente del daño causado. Al respecto March señala que “el área cultivada disminuyó por varios motivos: porque crecieron las lagunas, porque se salinizaron los suelos, porque hay zonas que se inundaron por la napa freática”. Ello tuvo entre otras consecuencias que muchas chacras se abandonasen y cayera el valor inmobiliario de las tierras.

En un estudio realizado por el investigador de la UNPSJB Gustavo Pagnoni sobre las L2, L3 y L6, se llega a la conclusión de la existencia de 98 especies de aves acuáticas y terrestres, lo que constituye el 10% del total de las especies que existen el país y del 30% de la Patagonia. Se sabe que empresas de turismo de la zona organizan tours para el avistaje de aves.

Gobiernos constitucionales de distintos signos políticos y administraciones de las dictaduras militares de los años setenta han estado a cargo de la provincia y de las municipalidades de Trelew y Rawson, sin que se avanzara mínimamente en encontrarle una solución a esta problemática. Claro está, que los principales responsables de esto han sido los gobiernos trelewenses, pues desde allí se arrojan los líquidos. Alejandra March anticipa un posible esquema para resolver la problemática: “el tema de la Laguna Negra no es un tema que se termine no tirando más líquidos. Se debe hacer un plan de ordenamiento a nivel VIRCH (Valle Inferior del Río Chubut), en donde todos los municipios sean partícipes, todos los actores, ya sea académicos, el ciudadano común, los afectados, las instituciones, hay que tener voluntad política”. Mientras ello no ocurra el monstruo de la Laguna Negra seguirá haciendo de las suyas.

* Esta nota es una reproducción del artículo publicado por el autor en Big Sur el 27 de julio del presente año.







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