Política

ESCENARIO BONAERENSE

Vidal y Kicillof tejen la transición mientras siguen los despidos

Tiempo estimado 7:15 min


Dos mundos diferentes: uno, donde se cocina la transición hacia el regreso del peronismo al gobierno de la Provincia de Buenos Aires; otro, el que sufren trabajadores y trabajadoras con los despidos y cierres que no cesan.

Walter Moretti

@patamoretti

Jueves 17 de octubre | 00:00

El irreversible triunfo de Axel Kicillof en las PASO de agosto por 18 puntos de diferencia prácticamente abrió una larga transición que se extenderá hasta el 10 de diciembre.

El candidato del Frente de Todos denuncia que el estado de la deuda provincial es grave, además de un faltante presupuestario que rondaría entre 50 y 80 mil millones de pesos; pero ni siquiera exige una auditoría de la deuda contraída con grandes grupos de especuladores. Nada de eso. Kicillof y los suyos ya se comprometieron a pagar la suculenta deuda bonaerense, incluidos los 570 millones de dólares que vencen en enero del 2020. Sergio Massa enamoró a los banqueros de Washington y el peronismo tampoco quiere hacer olas, mientras sus representantes cocinan la transición en sumo secreto con funcionarios del gobierno; a todo esto, la Legislatura provincial recién reanudará sus sesiones el 7 de noviembre, luego de un cierre de seis meses.

Por ahora la discusión de la transición gira alrededor del reparto del aparato judicial: tener los jueces necesarios para garantizar la impunidad de los que se van, y estar cubiertos desde el vamos los que vienen. Esa es la preocupación fundamental de unos y otros. Antes de las PASO, Vidal había girado al Senado –donde actualmente cuenta con la mayoría- los pliegos de 40 posibles jueces y ahora, derrota de por medio, se vio obligada a barajar y dar de nuevo en acuerdo con el peronismo.

Campamentos de la rosca: algunos se quieren ir y otros empujan por entrar

Con una elección definida –incluso algunos hablan de una mayor ventaja para Kicillof en octubre- las campañas pasan a un segundo plano en relación a la rosca que se viven en ambos campamentos.

En el vidalista asumen la derrota, pero sueñan con salir de las elecciones como una significativa fuerza de oposición que les permita seguir jugando en la densa arena bonaerense, y por esa vía liderar un armado opositor junto a Horacio Rodríguez Larreta y dirigentes radicales que intente cubrir el postmacrismo. Pero la empresa de Vidal no parece tan fácil; su mayoría actual en el Senado bonaerense puede devaluarse si empieza la diáspora de senadores que al parecer se está gestando.

Mientras tanto, en el campamento del Frente de Todos la rosca se comienza a calentar y todos los clanes que existen en el peronismo bonaerense empiezan a los codazos por un puesto en el futuro gabinete. Verónica Magario y el PJ de La Matanza quieren algo más que la presidencia del Senado con su suculenta caja, mientras miles de matanceros y matanceras siguen inundados.

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En nombre del “equilibrio de los Barones” Martín Insaurralde y el grupo de intendentes que lo siguen exigen la presidencia de la Cámara de Diputados provincial. El intendente de Lomas de Zamora, por las dudas, también puso la mira en la presidencia del Instituto Provincial de Lotería y Casinos –otra caja importante- donde paradójicamente el propio Insaurralde comenzó su carrera política de la mano de Eduardo Duhalde.

Ante los embates, Kicillof responde que no está dispuesto a parcelar su futuro gobierno, pero faltan semanas aún para ver cómo empieza a definirse el juego; seguramente la formación del gabinete no pasará sin dejar heridos en el complejo mosaico del pejotismo bonaerense. Un interrogante importante es quién ocupará el Ministerio de Seguridad (se dice que Sergio Massa tendría un candidato) y cómo se reeditará la vieja relación entre la Bonaerense y el peronismo en el gobierno provincial. Pero para quien desee hacerse de algunas pistas recomiendo la lectura de “La disciplina de las balas”, el excelente libro que acaba de editar Carla Lacorte, luchadora contra el gatillo fácil –del que fue víctima-, militante del PTS y actual candidata a intendenta de Quilmes por el FIT Unidad.

Mientras tanto siguen los despidos y cierres y TODOS los dejan correr

Los despidos y cierres no cesan. Para las patronales no hay ni campaña ni transición que valga. Estas últimas semanas los 75 trabajadores de la planta de Zanella en Caseros recibieron telegramas de despido. En una planta de la centenaria cementera Loma Negra ubicada en las Sierras Bayas de Olavarría despidieron a sus trabajadores con el aval del sindicato minero.

En la localidad de Moreno un centenar de los trabajadores acampan frente a una fábrica de aberturas metálicas para evitar su vaciamiento. En Mar del Plata Textilana también expulsó a sus trabajadoras, mientras la empresa Musimundo dispuso el cierre de sus locales bonaerenses dejando a 120 empleados y empleadas en la calle hasta el momento. Finning Cat, la empresa canadiense de maquinarias ubicada en el distrito de Malvinas Argentinas, también anunció su cierre. Todos ellos vienen a engrosar al cierre de 140 empresas que despidieron a unos 1200 trabajadores, algo que ocurrió producto de la devaluación y la recesión, y que el peronismo dejó correr.

En la inmensa mayoría de los casos las patronales contaron con el aval de la burocracia sindical encolumnada en el Frente de Todos. Solo allí donde los trabajadores se organizaron (como viene sucediendo en las papeleras Kimberly Clark –que ayer cortó el Puente Pueyrredón- y Ansabo, que junto a otros sectores en lucha como Petronas, los despedidos de Coca Cola y Ran-Bat y sus comisiones de mujeres pusieron en pie la Coordinadora de Trabajadores en Lucha de la Zona Sur) se está resistiendo los ataques.

Los intendentes convalidan los planes de vaciamiento, tal como lo hizo el peronista Mariano Cascallares –intendente de Almirante Brown- con la patronal de Ran-Bat que vació totalmente la planta en un solo día, mientras los trabajadores gozaban de un feriado laboral.

Los legisladores de todos los bloques que representan al Frente de Todos tampoco mueven un dedo. Ellos podrían impulsar una ley para suspender los cierres y los despidos. Tampoco lo hacen, porque de la misma forma que lo hicieron en estos cuatro años, el peronismo está por bancar a Vidal hasta el último día mientras preparan el retorno de un “sciolismo con nuevo look”. Alberto ya invitó al original al reciente debate presidencial.

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En el mismo la única voz discordante contra el pensamiento colonizado de los distintos candidatos fue la de Nicolás del Caño, como lo destacaron distintos medios de comunicación.

El 27 votemos las listas del FIT-Unidad para hacer fuerte a la izquierda en el país y en la provincia; en el Congreso, la Legislatura y fundamentalmente en las calles, como acaba de ocurrir con la importante movilización de Pan y Rosas en el reciente y multitudinario Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias que durante el fin de semana se adueñó de la ciudad de La Plata, tiñéndola completamente de verde y violeta en una marcha histórica para la capital bonaerense.

Nos volvemos a encontrar el próximo jueves.

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