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Red Internacional

La inflación y el precio de los alimentos no paran de crecer. Las consecuencias del ajuste y el plan que acordaron con el FMI se siente cada vez más. El acampe de las organizaciones que se realiza en las puertas del Ministerio de Desarrollo es para denunciar esta situación y exigir nuevos planes, el aumento de sus montos para al menos paliar la situación. Basta de hambre, apertura de planes.

Foto: Mar Ned

Esta semana el Indec anunció que en la Argentina hay 17 millones de pobres. El 51% son niños. Mientras vivimos esa realidad el gobierno nacional, mediante el ministro Juan Zabaleta, ajustan el “gasto social” y no quieren habilitar más altas en el programa Potenciar Trabajo Argentina. A pesar de sus bajísimos montos, miles de familias necesitan los programas para poder sobrevivir. En 2021 el Potenciar alcanzó a 1,2 millones de personas con una suma de 16.500 pesos, un quinto de la canasta de pobreza del propio gobierno. El Consejo del Salario de marzo, decidió que llegará a 23.945 pesos y recién en enero del 2023. Un ajuste al bolsillo y el estómago de millones de familias.

Los sindicatos y los movimientos sociales oficialistas se encuentran subordinados a esta política. Debemos exigirles que rompan con la política oficial y se pongan enfrenten este ataque, empezando por el apoyo a las medidas de lucha de los y las desocupadas.

El ministro de Desarrollo dice que el objetivo del cierre es “generar empleo genuino”. Denunciamos esta mentira porque comprendemos que lo único que buscan es que un sector de desocupados trabajen de forma totalmente precaria 4 horas y 5 días a la semana o como mano de obra barata en acuerdos con algunas ramas como gastronómicos y para los municipios, sin derechos, totalmente precarizados. Con esto buscan el aumento de la precarización que lleva a bajar el piso del salario del conjunto de la clase obrera, para que los ocupados tengan que dejar la vida en la fábrica para llegar a fin de mes.

Por eso la salida es luchar juntos trabajadores ocupados y desocupados para conseguir la reducción de la jornada laboral a 6 horas, con un salario igual a la canasta familiar y con un piso mínimo de derechos. De esta forma, solo se podrían abrir 1 millón de puestos si empezamos por las grandes empresas que están radicadas en la Argentina.

Otro cambio que llevó adelante el ministro es que si hay disconformidad con cómo se administra el PTA ya no se puede elegir de qué unidad de gestión será parte, sino por el trabajo a realizar. Es un ataque abierto a las organizaciones piqueteras que son opositoras al oficialismo. También son flanco de ataque del ministro sus declaraciones contra el acampe cuando dice que "no se le puede seguir jorobando la vida a los demás" para criminalizar la protesta social y la lucha de los desocupados y trabajadores, que no pueden esperar más. En eso se unen a Juntos por el Cambio y el Poder Judicial que amenaza o reprime los reclamos, como vimos en Misiones, Jujuy, Córdoba y ahora en Buenos Aires.

El reclamo de que se abra la ayuda social es más que justo, si reconocemos los números de pobreza y los millones de niños que no tienen asegurado un plato de comida.

La salida al aumento de pobreza es con trabajo con derechos para todos y todas, rechazando el pago de la deuda y que esa plata vaya a las necesidades del pueblo.

  • Por el triunfo de los trabajadores desocupados y la unidad con los ocupados.
  • Apertura inmediata del Potenciar Trabajo Argentina y un aumento de emergencia acorde a la canasta familiar.
  • Trabajar 6 hs con plenos derechos para que trabajemos menos y trabajemos todos y todas.
  • No a la criminalización de la protesta.
  • Solo la unidad de los ocupados y desocupados, con un gran paro general, vamos a lograr enfrentar el plan del FMI.
  • Fuera el operativo represivo del acampe de los y las trabajadoras desocupadas.
  • Por el desconocimiento de la estafa de la deuda, el no pago y la ruptura con el FMI.



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