×
×
Red Internacional

El 28 de marzo la justicia patriarcal de Chubut absolvió a los hijos del poder. La Fiscalía por un lado y la abogada defensora de la víctima, Verónica Heredia, impugnaron la absolución de los acusados de violar en grupo a una adolescente. El recurso fue presentado por considerar que el procedimiento fue defectuoso y carece de perspectiva de género.

Sophia ViceconteEstudiante Terciaria | Militante del PTS-FIT Unidad

Martes 12 de abril | 21:15

El pasado mes de marzo se conoció la absolución de tres jóvenes Luciano Mallemaci, Leandro Del Villar y Ezequiel Quintana acusados de violar en grupo a una adolescente en Playa Unión, en septiembre de 2012.

El Ministerio Público Fiscal presentó este lunes 11 de abril el recurso extraordinario, requiriendo que se remita el escrito y todas las probanzas solicitadas e indicadas a conocimiento de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia. Los fiscales esperan que el recurso sea admitido y que se modifique la sentencia impugnada.

El recurso sostiene que la sentencia absolutoria dictada por el Tribunal Oral Colegiado, integrado en la oportunidad por las Doctoras Marcela Pérez, María Laura Martini y Ana Karina Breckle, es fruto de un procedimiento defectuoso. Sostiene que se valoró la prueba con falta de perspectiva de género y con arbitrariedad.

La abogada Verónica Heredia planteó en su presentación donde pidió la impugnación del fallo ya que "las señoras juezas han renunciado de manera consciente a la verdad y esto es incompatible con el servicio de justicia. Han sustentado sus votos para absolver a los tres imputados en testimonios calificados por ellas como mendaces, reticentes, faltos de verdad, susceptibles de investigación por falso testimonio. Omitieron deliberadamente expedirse sobre la comprobada conducta procesal de uno de los imputados, calificable como mínimo de mala fe, quien dio información falsa a su perita de parte para que realice una pericia desacreditando a la sobreviviente, imputado que ya hace dos años sabia como iban a declarar estos testigos, hoy investigados por falso testimonio".

Señala además que "Impugnamos la sentencia por no ser una derivación razonada de las comprobaciones surgidas en el debate, y porque se han violado los principios rectores del debido proceso, basado en la buena fe y la ética. Las juezas culpan a la víctima de su abuso, con el eufemismo sostienen que ellas no dicen que la sobreviviente consintió, pero afirman que no se probó que no consintió. Y para tener por probado que no consintió, necesitan con precisión conocer el grado de alcohol o de drogas que tenia en septiembre de 2012, omitiendo el dato de que la denuncia se realizó siete años después. Así las juezas afirman que, si no tenés un examen bioquímico que constate alcohol o drogas, y en grado suficiente para que ellas entiendan que no pudiste consentir, entonces abstenete de denunciar abuso sexual".

Finalmente señala que "Las juezas reafirman todos los estereotipos prohibidos constitucional y convencionalmente, acusándola a la sobreviviente de querer tener sexo a toda costa y con cualquiera, y a los imputados tratándolos como pobres varones, engañados, seducidos por la bella sobreviviente, reproduciendo el mito de Medusa. La sentencia destruye las aspiraciones de justicia en un estado de derecho. Garantiza a los imputados que puedan mentir y realizar maniobras arteras como estrategia de defensa. Valida el trato diferenciado según la cuota de poder que cada imputado tenga. El secreto durante el debate sólo benefició a los imputados. La oficina judicial de Rawson, que publica en su pagina oficial las audiencias de apertura de una investigación incluso hasta de tentativa de hurto en un supermercado, mostrando en primera plana el rostro del acusado por sustraer comida, les garantizó a los tres imputados el total silencio".

Hablemos de justicia de clase, ya hemos mencionado en notas anteriores que los imputados son hijos de empresarios y funcionarios de la provincia de Chubut y las juezas del caso no son ajenas a la impunidad con la que el poder se maneja. Volviendo a demostrar la línea reaccionaria de un Poder Judicial que con saña persigue y discrimina a las mujeres, sobre todo si no forman parte de un círculo de poder económico influyente.

Es importante organizarnos y salir a luchar a la calle contra esta justicia de clase y patriarcal, porque si tocan a una, tocan a todas. Como lo hicimos con la marea verde que conquistó el derecho al aborto y al grito de Ni Una Menos cuando salimos a la calle a pelear para que no nos sigan matando.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias