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Coronavirus: tenemos que ponernos a la altura de la crisis sanitaria en Mendoza

Ante la crisis sanitaria por el Coronavirus y las consecuencias económicas que atraviesa el mundo y el país desde la Corriente Nacional 9 de abril/Lista Bordó en el FURS analizamos los anuncios y rumores de suspensión total de actividades, el Decreto de Ciudad que prohíbe aglomeraciones de gente, las medidas insuficientes sobre prevención anunciadas, etc, pero sobre todo el impacto sobre la vida de millones de familias trabajadoras en todo el mundo.

Laura Espeche

Secretaria Acción Social, SUTE Mendoza - Corriente Nacional 9 de Abril

Domingo 15 de marzo | 16:08

Foto: Unidiversidad

Docentes, celadoras, preceptores, profesorxs, maestras en actividad y jubiladas que conformamos nuestra agrupación nos reunimos para debatir y partimos de analizar colectivamente la crisis sanitaria por la ya denominada pandemia de Coronavirus (COVID-19). Lo pensamos desde cómo queda al descubierto el colapso de los sistemas de salud, las condiciones en que están las escuelas y la realidad que vivimos millones con déficit de todo tipo.

La irracionalidad del capitalismo está expuesta ante millones, por ejemplo en el lucro irresponsable con la salud. Definimos claramente que el problema es de clase. No impacta un evento así de la misma manera sobre las distintas clases. Son lxs trabajadorxs más precarizadxs y pauperizados los más expuestos. Se escuchó en un momento: “millones en todo el mundo debaten la vida y muerte de lxs trabajadorxs”. Tendremos que ser entonces lxs trabajadorxs quienes digamos: NUESTRAS VIDAS VALEN MÁS QUE SUS GANANCIAS, HAY QUE DAR VUELTA TODO.

Ante esta situación las medidas del gobierno son completamente insuficientes y en su mayoría bastante cínicas. Empezando por los $600 por escuelas que destinó la DGE para abordar la limpieza, cuando sabemos que alcanza apenas para un bidón de lavandina, que a lo sumo, estirándolo, dura una semana. Pero esto no cubre ni el resto del mes, ni los guantes, ni los barbijos imprescindibles.
"Para el gobierno nuestra salud vale $0,50".

600 pesos por escuela, en la mayoría de los establecimientos implica menos de $1 por pibe. Es repudiable en toda la línea. Tenemos que desplegar más fuerte la campaña #LaDeudaEsConLaEducación y denunciar a gobiernos y funcionarios a los que realmente no les importa nuestra salud.

Ni hablar de los números que maneja la casta política. ¿Cuánto podría destinarse a cada escuela si los funcionarios cobraran como una maestra por uno o dos meses?.

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#MasParaEducación

Sabemos perfectamente que las escuelas NO están en condiciones de garantizar medidas de prevención. Hay problemas de agua, no alcanzan la cantidad de celadorxs, la basura se acumula, no hay alcohol en gel ni jabón. Es una hipocresía que sólo pone en riesgo a miles innecesariamente. Pero cerrar las escuelas sin más tampoco resuelve verdaderamente los problemas estructurales que padecen los sectores populares.

Cerrar las escuelas puede llegar a aislar el virus, pero inaugura un caos social del cuál no se quieren hacer cargo ni gobiernos ni empresarios. ¿Qué pasa con las familias que no pueden tomar licencia en sus trabajos? ¿Quién cuida a lxs niños y jóvenes? ¿Qué pasa con los miles y miles que la única comida que reciben al día es en la escuela? ¿Qué pasa con lxs que siguen viajando hacinados ya que no hay más frecuencias? Para que esto no sea una tragedia hay que dar vuelta todo y tomar definiciones de fondo en medio de la pandemia. No pueden seguir funcionando el transporte, las oficinas, todo, sin más.

Efectivamente las condiciones para dar clases no están dadas. Pero no están dadas tampoco las condiciones de vida de niñxs y jóvenes en sus hogares. No están dadas las condiciones para parar la economía para millones de trabajadores informales y precarizados. Elemental es que se prohíban los despidos y que se otorgue licencia a madres y padres para cuidar a sus hijes si no hay clases.

Las condiciones para dar clases no están dadas. Pero no están dadas tampoco las condiciones de vida de niñxs y jóvenes en sus hogares. No están dadas las condiciones para parar la economía para millones de trabajadores informales y precarizados

Claramente tenemos que ser docentes y celadores y todos los trabajadores de la salud los primeros en propiciar las medidas de prevención y emergencia.

Desde el SUTE, ATE y otros sindicatos ya se está exigiendo que: “el Estado debe convocar a los sindicatos estatales de manera urgente, para poder tener un análisis certero de lo que ocurre en las diferentes reparticiones del Estado, los recursos que hacen falta y no subestimar la realidad”. El gobierno anunció un Comité de Emergencia que ni informó por quiénes está conformado ni qué información maneja. Los sindicatos, científicos y expertos y profesionales idóneos podemos y debemos controlar toda la información que maneje el estado sin ningún tipo de censura: datos de la evolución de la epidemia, comparación con otras epidemias, medidas preventivas que se aconsejan a la población y sobre todo los recursos para que no falte nada.

De esta manera el gobierno demuestra que no está dispuesta a debatir seriamente las medidas, los recursos, las acciones a seguir. Queremos poner nuestra fuerza, conocimiento y disposición al servicio de actuar racionalmente ante la crisis. A ellos no les importa la vida de la clase trabajadora, la de nosotrxs y nuestras familias. Para ello exigimos presupuesto y que se resuelvan nuestras demandas elementales como responder a las exigencias de indexación de nuestros salarios por la inflación y terminar con las formas de precarización, que solo empeoran la situación de los trabajadores ante la pandemia.

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Tomemos en nuestras manos las medidas necesarias

Ante las medidas restrictivas en cuanto a circulación y aglomeración de gente el SUTE será el primero en garantizar medidas de prevención y aplicación de protocolos. Nuestra marcha agendada para este 16M por nuestro reclamo de #MasParaEducación y #LaDeudaEsConLaEducación la transformaremos en un gran grito por todos nuestros reclamos y exigencias: nuestras vidas, nuestra salud, valen más que sus ganancias.

Por eso decimos que las escuelas NO son seguras. Que todas las escuelas aglomeran más de 200 personas. Que los insumos y personal NO alcanza. Con la hipocresía de los 180 días de clase los gobiernos son capaces de no tomar las medidas necesarias a tiempo. Esto lo denunciamos. Hoy la suspensión de clases está a la orden del día y se decretará de un momento a otro. Pero no opinamos que el cierre de las escuelas, como medida aislada, sin tomar reales medidas de refacción, limpieza, aprovisionamiento todo es un “como sí”.

Es urgente definir que no se computen ausentes, que no se descuenten licencias a ningún trabajador de la educación, ni a madres ni padres que necesiten cuidar a sus hijes, que se garantice mediante toda la red de medios del Estado y los privados la difusión de los contenidos escolares ya que las redes de internet no llegan a todos lados, que se garanticen viandas y meriendas.

Proponemos que desarrollemos todos los canales y vías para debatir esto entre todxs lxs trabajadorxs: asambleas si las escuelas están abiertas, difusiones, redes, grupos de wsp, etc. No perder el intercambio permanente y la denuncia de la situación y la exigencia al Estado de que no descarguen esta crisis sobre nuestras espaldas.







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