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Red Internacional

En los últimos días circuló por distintos medios como Clarín e Infobae la supuesta “noticia” de que los patrones gastronómicos en teoría no consiguen personal, lo que es poco creíble en un país donde crece la desocupación. La fake news toma como fuente a empresarios, CEOs, burócratas de Uthgra, y hasta referentes del negocio inmobiliario. Buscan instalar la falsa idea de que “no trabaja el que no quiere”, cuando basta ver que hay miles que buscan empleo y no consiguen. Ahora bien, ¿en qué condiciones se trabaja en el rubro gastronómico? Acá queremos dar una visión de la realidad en el sector desde el punto de vista de las y los trabajadores.

Jueves 14 de octubre | 16:34

“En este momento los salarios, y no solo en gastronomía, quedaron por debajo de la inflación y ni que hablar en dólares”, dijo Alejandro Fluriach dueño de Lucciano’s y Tea Connection.

Esta afirmación es el colmo del cinismo. Los propios empresarios del sector reconocen que tenemos salarios de miseria, mientras siempre lloran diciendo que “no alcanza” para sueldos dignos. Pero ¿cuánto aumentó el precio de la carta, y cuánto nuestro sueldo? En los últimos dos años los salarios estuvieron prácticamente congelados, mientras que la suba de precios en los grandes restaurantes y bares supera en algunos casos hasta a la inflación. Es decir ellos no pierden, en algunos casos ganan más, y nosotros nos ajustamos al límite.
Evidentemente los patrones son conscientes de que los sueldos que ofrecen no alcanzan para vivir, ni hablar si se trata de una familia.

Pero estos sueldos de miseria les permiten llenarse aún más los bolsillos, así que sabemos que van a hacer todo lo posible por mantener e incluso avanzar en esas condiciones. Históricamente, a los laburantes nunca nos regalaron ningún derecho, si no que los conseguimos con organización y lucha. Y un sueldo que alcance para vivir, es un derecho elemental.

“Es complejo no solo contratar personal sino también después poder mantenerlo. Hay mucha rotación en el sector”, dijo Fernando Goijman, CEO de Tostado Cafe Club.

Nuevamente, el colmo del cinismo. La misma queja sobre lo “difícil” que es mantener personal en el sector, donde hay mucha “rotación”. Muchos eufemismos para decir: “cómo no queremos respetar las leyes laborales, tenemos a los trabajadores en la informalidad, y apenas ganamos un poquito menos, los despedimos.” ¿Complejo? Complejo es tener que buscar trabajo cada tres meses, con periodos sin ingresos entre medio (sin ahorros, porque nuestros sueldos son de miseria) y pagar siempre el famoso “derecho de piso” sin ningún tipo de derecho laboral.
Como trabajadores, sabemos que la solución a esta problemática es el empleo registrado: en blanco, con derechos. Que descartar trabajadores no sea tan o más económico como descartar un trapo de piso y reemplazarlo por otro.
Además, si se redujera la jornada laboral a 6 hs. 5 días a la semana con salarios que alcancen para vivir como propone el Frente de Izquierda, se podrían repartir las horas de trabajo entre ocupados y desocupados para evitar que mientras unos hacemos jornadas agotadoras (turnos de 10/12/14 hs u horarios cortados que terminan ocupando nuestro día completo) otros no tengan trabajo.

Muy lejos de organizar a los trabajadores para pelear por una salida de fondo al problema del desempleo y la precarización laboral, desde el sindicato proponen que la solución son stickers, tan increíble como suena.

“El personal formado gana mal, entonces se va afuera. En una parrilla en España, a un parrillero le pagan 3.500 euros por mes. Eso acá es imposible”, dijo Dante Camaño, titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA)

Camaño opina como si fuese un comentarista de la realidad y no el Secretario General del sindicato que, en teoría, debería defender los derechos de las y los trabajadores del sector. Lejos de ésto, la conducción del sindicato permitió que se despida libremente en cuarentena, ya que el decreto anti-despidos no fue más que un papel mojado. Y ¿por qué a los empresarios del sector les resultó tan fácil despedir? Porque la enorme mayoría de quienes trabajamos en gastronomía lo hacemos en condiciones deplorables: precarizados, de manera no registrada, con salarios insuficientes, con jornadas larguísimas y sin ningún derecho laboral. ¿No se supone que el sindicato debería hacer algo al respecto? Lejos de eso, permite la precarización y deja en el desamparo total a quienes reclaman por sus derechos y son perseguidos por los empresarios que arman listas negras.

Mientras los grandes medios le dan aire a los discursos de los empresarios que plantean que falta “cultura del trabajo” y los candidatos de los partidos tradicionales aprovechan las elecciones para instalar la agenda de una reforma laboral que nos quite más derechos a los laburantes, del otro lado de la mecha, la legisladora Noel Argañaraz denuncia las condiciones en las que trabajamos miles en toda la provincia y el país, así como denunció hace algunos meses el armado de listas negras en gastronomía y otros rubros.

“Cerrado por falta de personal dicen los mismos patrones que arman las #LISTASNEGRAS persecutorias, imponen los horarios rotativos con jornadas larguísimas y la extrema precarización” Noel Argañaraz, legisladora por el FIT en Córdoba.

Historias de Instagram de @noel.arganaraz

Ante este intento de imponer un nuevo sentido común que apunta a la resignación de los miles y miles de jóvenes que día tras día salimos a caminar la calle en busca de un trabajo, una changa, algo que nos permita vivir de manera digna; desde la Izquierda y La Red de Trabajadores Precarizados queremos pelear por imponer lo contrario:
El sentido común de la organización en los lugares de trabajo, el sentido común de los delegados de base y de las agrupaciones que luchen, y le impongan a sus direcciones sindicales que defiendan en la calle los derechos de los gastronómicos y que, si no lo hacen, los podamos sacar de sus sillones desde donde organizan y garantizan el trabajo en negro y la precarizacion del sector.
Queremos imponer el sentido común de que no está bien laburar de lunes a lunes 10 horas por 15mil pesos, sin delegados, sin derechos, sin nada.

Para cambiar esta realidad nos organizamos desde abajo y nos apoyamos en la voz de compañeras como Noel para que nuestros reclamos tengan visibilidad en los grandes medios. Pero tenemos muy claro que solamente un gran movimiento de trabajadores precarizados, donde se unan todos los sectores que están en las mismas condiciones que nosotros (como en aplicaciones, call centers, la construcción, monotributistas, etc) y que salga a las calles a luchar es lo que va a conquistar definitivamente los derechos que nos faltan. Sumate.

Te invitamos también a contarnos tu experiencia en el rubro o denuncia en los comentarios de esta nota.




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