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Red Internacional

El sábado pasado finalmente se presentaron las listas de candidatos para las próximas elecciones, pero las disputas recién empiezan. Bandera de largada hacia la “Madre de todas las batallas”.

Martes 27 de julio | 23:58

En la escenografía que rodeó el acto de presentación de la lista del Frente de Todos realizado el sábado pasado en la fábrica de Escobar se destacaba el logo característico de la coalición oficialista junto con otro que rezaba -corazón incluido- “Axel es igual a Todos”.

De esta forma, el marketing cuidadosamente diseñado respetaba la voluntad de CFK al mostrar que “el candidato es Kicillof”. Por el momento (y tan solo por el momento) la actual vicepresidenta intenta instalar desde ahora al actual gobernador como presidenciable para el 2023. “No hay 2023 sin 2021” se repite en los altos mandos del kirchnerismo. Pero antes de soñar en las grandes ligas, Kicillof y Todos tendrán que vérselas con la desilusión que se viene robusteciendo entre quienes confiaron en las promesas realizadas en el 2019 y que hoy siguen sin cumplirse.

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Ahora el gobierno apela a nuevas promesas pos pandémicas que chocarán inevitablemente con dos años más de mandato bajo la tutela del FMI y en medio de una crisis sanitaria, social y económica que promete nuevos actos, seguramente muchos más duros que los que vimos (y sufrimos) hasta ahora con la caída de los salarios más allá de las “paritarias electorales”, los despidos que no cesan, una precarización que se ramifica y una pobreza que no para de escalar, produciendo un verdadero vendaval con epicentro en el conurbano bonaerense; todo esto contornea un futuro poco alentador. En este marco no se puede descartar que las próximas elecciones puedan convertirse en un catalizador del descontento que germina por abajo. Mucho antes del 2023 hay 2021; la moneda está en el aire.

La pelea por el Senado

Kicillof se enfrenta a un escollo particular para la segunda parte de su mandato: la mayoría que Juntos por el Cambio viene manteniendo en el Senado bonaerense. La Cámara Alta provincial está compuesta por 46 senadores; en la actualidad la oposición de derecha cuenta con 26 de ellos, y esa mayoría la hacen valer en beneficio de las patronales, como ya lo vimos cuando en la votación del Pacto Fiscal 2020; allí impusieron beneficios impositivos para los propietarios rurales, las empresas de telecomunicaciones y de agroquímicos, entre otros.

En esta elección el oficialismo se juega una parada brava para cambiar la relación de fuerzas, y en este sentido se explica el cambio de último momento en las listas del FdT, con la vuelta al Senado de la actual ministra de Gobierno Teresa García. La funcionaria irá como precandidata por la Primera Sección (norte del conurbano bonaerense) con el objetivo de ordenar la tropa y darle al bloque oficialista mayor capacidad de negociación. A su vez concentran parte de la campaña en aquellas secciones donde se eligen senadores con la ilusión de superar a JxC, cuya mayoría actual en gran parte obedece a la colaboración que el propio Massa y los intendentes -hoy socios en la lista del FdT- le brindaron al anterior gobierno de Vidal. Aunque la ex gobernadora se haya mudado a CABA, su sombra hoy vuelve a reaparecer en la provincia detrás de la precandidatura de Santilli.

Manes y la UCR: un candidato “nuevo” del centenario partido gorila y antiobrero

Tal cual se preveía, la presentación de listas confirmó la interna entre el propio Santilli y el neurocientífico Facundo Manes, cuya postulación es impulsada por la UCR. El degastado radicalismo anhela, como señaló un analista de la política provincial, dejar atrás su papel como actor de reparto y ganar mayor protagonismo en la política provincial. Manes es presentado como un outsider alejado de los partidos tradicionales.

El propio Alfredo Cornejo, presidente del Comité Nacional de la UCR, señaló que la mayor virtud de Manes es no haber sido parte de los gobiernos de Macri y Vidal; pero dicha virtud se evapora cuando uno ve que el nuevo precandidato acompañó el saqueo cambiemita y hoy lleva en su lista a un viejo operador peronista como Emilio Monzó, además de a conocidos barones del conurbano como el ex intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino entre otros representantes de la “vieja política” de la cual también forma parte la propia UCR. Nada nuevo viene con Manes.

Impulsemos una gran campaña militante del FIT-U

El FITU presentó su lista encabezada por Nicolás del Caño y Romina del Plá en la provincia e integrada por decenas de luchadoras y luchadores que hoy enfrentan el ajuste en las calles. A la par de la presentación de los listas del oficialismo y de la oposición de derecha, el PTS en el FITU viene realizando distintas asambleas abiertas, donde a diferencia del mencionado acto del Frente de Todos -donde los candidatos y candidatas fueron verdaderos convidados de piedra que ni siquiera hablaron y cuya realización se mantuvo lejos de los y las bonaerenses de a pie-, hubo un debate vivo entre los candidatos y los centenares de trabajadoras y trabajadores ocupados y desocupados que luchan por sus demandas contra la caída de los salarios, que enfrentan la tercerización y que luchan por su derecho a la tierra a la vivienda y por trabajo, junto a jóvenes y estudiantes dispuestos a poner de pie una tercera fuerza clasista y anticapitalista que enfrente a los partidos del régimen. A partir de las propias experiencias de lucha se fue debatiendo el programa, y muchos y muchas de los y las participantes se mostraron dispuestos a impulsar la campaña activamente. Un primer paso que augura una gran campaña militante. Manos a la obra. Invitamos a las lectores y lectoras de esta columna a sumarse.

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