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Kicillof naturaliza la miseria y confirma que el Estado está “presente” con migajas

Este lunes en La Plata el gobernador bonaerense hizo anuncios sobre su gestión: iniciará la reestructuración de la deuda pública bajo ley extranjera de U$S 7.148 millones, aumentó el valor por alumno para comedores escolares y va a contratar por $ 10.230 a docentes precarios que no pudieron tomar cargos en cuarentena.

Nathalia González Seligra

Docente | Secretaría de organización Suteba La Matanza

Martes 7 de abril | 11:50

Los anuncios de Kicillof

Para especuladores garantías de pagos, para los pibes migajas

El gobernador anunció la reestructuración de una deuda usurera, garantizando el cobro a los especuladores. Esa negociación seguramente se hará con intereses y beneficios para los bonistas, mientras el pueblo trabajador atraviesa una profunda crisis social agudizada en el conurbano por la cuarentena.

Kicillof y la ministra de educación Agustina Vila tienen a su cargo 20.680 escuelas con más de 5.200.000 alumnos desde nivel inicial al terciario. Más de 4 millones asisten a escuelas públicas. Con el avance de la crisis de los últimos años, los comedores escolares se volvieron irremplazables para muchas familias que no tienen como garantizar un plato de comida para sus hijos. Por ello ante la suspensión de clases, el derecho a la alimentación debe ser garantizado de todas formas.

El gobierno nacional eligió al ejército para lavarle la cara en una “tarea humanitaria” de entregar comida. El verdadero objetivo es instalarlo en el territorio de la provincia para el control social, y que se vuelva “natural” que Berni se pasee en su moto recorriendo el territorio y dando poder de fuego a las fuerzas de seguridad que con la excusa de la cuarentena han cometido decenas de hechos de violencia institucional.

Este objetivo queda al descubierto en La Matanza. Para poner ejemplos concretos: el ejército entrega 24 mil raciones de comida mientras en las escuelas se entregan 150 mil bolsones y estamos denunciando que son pocos, porque faltan por lo menos 80 mil más. Es decir que a través de las escuelas y comedores de las organizaciones sociales es por donde llega mayormente los paliativos frente a la crisis. Por eso rechazamos la militarización de la provincia.

Desde que comenzó la cuarentena miles de docentes bonaerenses nos acercamos a las escuelas a garantizar que los alimentos les lleguen a las familias. Y denunciamos la insuficiencia y la baja calidad nutricional de esas entregas.

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El gobernador anunció que en marzo último fueron destinados $1.100 millones al SAE (Servicio Alimentario Escolar) y en abril ese monto aumentará a $2.600 millones para asistir a 1.722.000 alumnos bonaerenses. Es decir, se realizarán entregas dos veces al mes con un costo de $750 por entrega, lo que equivale a $50 por día.

¿Alguien puede pensar que se podría alimentar a un niñe o adolescente de manera nutritiva con $50 por día? Es evidente que no. Además no queda claro qué harán los 2,3 millones de alumnos que no están contemplados en los cupos de comedores y no recibirán alimentos ¿acaso no tienen derecho a alimentarse?

Es absolutamente demagógico y una impostura por parte del gobernador que hizo campaña agitando contra Vidal y la tierra arrasada, hoy ante semejante crisis no tomar una medida tan elemental como la que planteamos desde el Frente de Izquierda que es desconocer la deuda externa.

Por el contrario ya en el mes de febrero el gobierno de Kicillof volvió a pagar puntualmente un vencimiento de deuda con bonistas en dólares por u$s250 millones, mientras destina migajas para los comedores escolares.

Por este motivo presentamos - junto a las compañeras docentes, familias y el Ceprodh - una medida cautelar en la justicia Bonaerense que exige al Estado bonaerense que garantice la provisión suficiente de bolsones de alimentos nutritivos para el conjunto de las niñas y niños de toda la Provincia de Buenos Aires.

“La crisis alimentaria en la provincia de buenos aires es terminal. La situación ya era grave antes de la crisis abierta por el coronavirus y ahora es insostenible. En nuestra provincia millones de niños y de niñas solo comen si tienen acceso al bolsón que se reparte en los colegios y hay otro tanto que ni siquiera tienen esa posibilidad. Por eso desde la banca del Frente de Izquierda en la Provincia de buenos aires estamos apoyando el amparo presentado por la comunidad educativa, por los docentes, por el CeProDH, exigiéndole al gobierno de Axel Kicillof una respuesta inmediata a las necesidades que tienen de alimentación nuestros niños en los barrios, no sólo en cantidad sino también en calidad porque están en una etapa de desarrollo que es fundamental para la salud" afirmó Claudio Dellecarbonara, diputado provincial del Frente de Izquierda.

En la ciudad de Buenos Aires se ha conquistado un amparo similar a raíz de la presentación judicial de docentes, familias y cooperadoras acompañadas por Myriam Bregman y Alejandrina Barry, legisladoras porteñas del PTS en el FIT-U.

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Para los docentes, también migajas

Por otro lado el gobernador anunció que contratará a 27 mil docentes que no pudieron tomar cargos debido a la suspensión de actos públicos por la cuarentena. En este acto el gobierno reconoce que hay miles de docentes precarizados: los suplentes, los docentes del plan FINES, quienes no gozan de derechos laborales como la continuidad, el cobro de vacaciones y ahora tampoco de la posibilidad de trabajar ni cobrar.

Ante esta situación el gobierno los convoca a cobrar $10.230 a cambio de una contraprestación en tareas pedagógicas o de comedor, en una abierta invitación y legalización de la indigencia. La misma invitación del gobierno nacional a los más de 12 millones de trabajadores que se inscribieron al Ingreso familiar.

Asimismo la convocatoria del gobierno de Kicillof deja afuera miles de docentes que tienen unas pocas horas, ya que uno de los requisitos es no poseer cargos titulares, provisionales y/o suplencias activas al mes de marzo del 2020 ni encontrarse en relación de dependencia con empleadores estatales y/o privados.

Un “estado presente” que no ataca la miseria estructural de la provincia. Miseria que no se debe de manera excluyente al gobierno de Macri (que empeoró la situación) sino que viene desde el neoliberalismo menemista con las privatizaciones, continuó con los gobiernos kirchneristas y luego el macrismo hasta la actualidad. Desfinanciando la educación y la salud pública en beneficio de los negocios privados, dualizando servicios humanos esenciales entre salud y educación para ricos y para pobres.

Por eso llamó la atención cuando aseguró que el “sistema de salud no está colapsado” gracias a todas las normativas dispuestas. Los trabajadores de la salud que están en la primera trinchera, vienen denunciando la falta de insumos, la falta de protección y preocupados se anticipan al colapso que puede significar el avance del Coronavirus en la provincia, sumado a los ya preocupantes brotes de dengue y sarampión que hubo durante el mes de marzo.

Aliados incondicionales

La conducción obsecuente de Baradel aplaude al gobernador. Lejos está de proponerse organizar la fuerza de la docencia de la provincia - más de 300 mil trabajadores - para impedir que la crisis recaiga sobre nosotros, nuestros alumnos y sus familias. Los docentes estamos en las escuelas, poniendole el cuerpo, organizando la solidaridad y predispuestos a ser parte de dar una salida de los trabajadores. Empezando por afectar a los que más ganaron – como los bancos y grandes empresarios - y conquistar un salario de cuarentena para todos de $30.000 como planteamos desde la izquierda y exigimos desde los SUTEBA Multicolor desde los primeros días de cuarentena. Solo aliándonos con las familias y los demás sectores de trabajadores tendremos la fuerza para imponerlo.

Luego de estas declaraciones del gobernador Kicillof queda planteada la tarea de pelear en la provincia por la defensa de la salud y la educación pública como un servicio humano esencial que no puede ser un negocio.

Es una tarea anticapitalista, que tiene que asumir la clase obrera y el pueblo, como lo empiezan a demostrar Italia, España, donde los trabajadores con su método de huelga muestran otro programa.

En Argentina tenemos el ejemplo de los trabajadores de Madygraf, de Astillero Río Santiago, las obreras textiles de Neuquén que muestran que en manos de los trabajadores y no de los capitalistas las empresas pueden reconvertirse en beneficio de producir insumos sanitarios para enfrentar la pandemia. La solidaridad de los docentes en las escuelas es nuestro punto de apoyo para poner nuestra fuerza al servicio de que esta vez, la crisis la paguen los capitalistas.







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