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Red Internacional

Escenario Bonaerense.Kicillof premia con millones a los sojeros y da migajas a los pobres y a la juventud

El gobernador bonaerense puso en marcha un plan de desarrollo rural y desembolsaría unos 170 mil millones a los sojeros, los que más ganaron durante la pandemia. Busca seducir el voto del interior provincial, mientras solo habrá migajas temporarias para el vapuleado Conurbano. La juventud en el ojo de la tormenta.

Viernes 2 de julio | 00:00

Axel Kicillof se encuentra ante una elección muy compleja: la desilusión cada vez más notoria con el gobierno del Frente de Todos lo alcanza de cuerpo entero justo cuando necesita estas elecciones legislativas para revertir la mayoría que mantiene Juntos por el Cambio en el Senado bonaerense. En la rica Segunda Sección, donde se encuentra la zona núcleo de la Pampa Húmeda, el kirchnerismo intenta aumentar el número de legisladores.

Una verdadera paradoja: el “progresista” Kicillof necesita del voto conservador del interior para darle aire a su Gobierno, y hacia allí apunta.

El kirchnerismo intenta repetir la formula del 2019 cuando CFK, ni bien lo designó como el candidato a gobernador, lo mandó a recorrer el interior para ganar terreno mientras la hegemonía cristinista aseguraba el control de la decisiva Tercera Sección. Fueron los tiempos de Kicillof montado en el Clio de su amigo Bianco, recorriendo la provincia rural y haciendo migas con representantes locales del campo.

El gobernador, La Cámpora y su “larga marcha” hacia el norte sojero

Hoy Kicillof trasladaría la responsabilidad de organizar la nueva avanzada campestre a distintos ministros y funcionarios. A su vez también se subiría al tren La Cámpora, que pretende repetir el triunfo del 2019 y aumentar su peso político en distintas regiones de la ya mencionada Segunda Sección, donde el kirchnerimo logró hacerle algunas heridas al predominio cambiemita. Tal es el grado de la apuesta, que algunos sitios señalan que el ministro de Seguridad Sergio Berni podría llegar a manejar la logística electoral. En una reciente reunión realizada en San Antonio de Areco, el propio Máximo arengó a su militancia a “crecer y sumar, en ese orden” para seguir administrando sus enclaves en la provincia sojera.

La miserable “alianza estratégica” del peronismo en el Conurbano

Tanta prisa tienen de ir hacia el norte que la “larga marcha” de Kicillof y La Cámpora no tendrá una parada tan prodigiosa en el vapuleado Conurbano. Allí solo tirarían, al pasar, algunas pobres medidas para emparchar el raquítico gasto social, que seguirá muy por debajo de lo perdido durante el duro ajuste de estos cinco meses. Se trata de medidas transitorias para llegar mejor a las elecciones.

En su veloz paso por un conurbano que sigue siendo una tierra arrasada -pero ya no por Vidal sino por el propio gobierno peronista que votó la inmensa mayoría de sus habitantes- solo dejarían algunas limitadas bonificaciones para algunos beneficiarios de asignaciones sociales y los jubilados, algunas Repro, un poco más de la miserable Tarjeta Alimentar. A esto se suma el mal llamado plan “Potenciar Trabajo” un nuevo nombre para una vieja política que consiste en utilizar a los beneficiarios de los planes sociales como mano de obra ultra precarizada para realizar pequeñas obras en los municipios; sin sonrojarse, a esta explotación la llaman “generación de trabajo genuino en obras públicas”, cuando en realidad no es más que otra forma de trabajo ultra precario, como ya nos tiene acostumbrado el gobierno provincial cuando actúa como empleador. Todas estas medidas deben implementarse de inmediato dada la creciente crisis económica y social que atraviesa el país, pero son insuficientes sino se aplican medidas de fondo como dejar de pagar la deuda con los acreedores internacionales.

Kicillof y los intendentes del Conurbano creen que su más que insuficiente plan reforzaría la unidad estratégica del peronismo, que les garantizó el amplio triunfo en la Tercera Sección en el 2019 y que terminó influyendo decisivamente tanto en el triunfo de Kicillof como el de Alberto Fernández.

Cada vez más dudas sobre que se repita el escenario electoral de 2019

Del 2019 a hoy pasó mucha agua bajo el puente. La bronca y el descontento actual con el gobierno están motorizados por el aumento de la pobreza, la desocupación y la precarización, por la marcada caída en los salarios, es decir por causas estructurales que golpean con mayor fuerza y que pueden poner en cuestión la perspectiva de repetir el abultado resultado del 2019. Ese descontento general también puede, previsiblemente, colarse en el terreno donde CFK y el kirchnerismo viene sosteniendo su hegemonía.

Está por verse, pero hay algunos datos que pueden pesar y que difícilmente se puedan tapar con parches durante tres meses. La reciente aparición de Cristina Fernández junto a su no muy querido Martín Insaurralde muestra la urgencia con la cual el kirchnerismo necesita maquillarse ante la crisis y el descontento que fogonea el ajuste.

La juventud en el ojo de la tormenta

Algunos analistas señalan que en las entrañas del kirchnerismo preocupa mucho la caída del apoyo entre la juventud. No es para menos: el 63 % de les jóvenes sufre la informalidad laboral (¡¡más que el doble que la media!!). La juventud ha sido colocada en el ojo de la tormenta y uno de los sectores más golpeados por el ajuste, particularmente entre las mujeres, cada vez más empujada a la pobreza, atenazada entre la precarización y los más bajos salarios o la desocupación y la marginalidad.

La juventud es principal víctima de la persecución policial y de las Fuerzas de Seguridad -dicho sea de paso, Kicillof pisará el conurbano junto a Sergio Massa para seguir fortaleciendo la flota policial -, de las medidas reaccionarias de los gobiernos. Sufren cada vez mayores impedimentos para estudiar y formarse, y con la pandemia hasta vio limitado su derecho a la diversión y la recreación. Parafraseando al revolucionario ruso León Trotsky, los jóvenes sufren que el capitalismo venga convirtiendo a la tierra en una “sucia y fría prisión”.

Juventud, kirchnerismo e izquierda

La preocupación oficialista en relación al menor apoyo juvenil se vio expresada en el último discurso de CFK en la ciudad de La Plata, cuando sostuvo que "jóvenes por la libertad pero no la libertad propia, por la de los demás que es la mejor libertad, la de los otros porque libertad para mí y que se jodan los demás no es libertad" dejando entrever un intento por salir al cruce del derechista Espert y su “humo libertario” -al decir del amigo Fernando Rosso-, que incluso podría compartir listas con el PRO.

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La maquinaria mediática pretende polarizar entre el kirchnerismo y la derecha (ahora también con el reaparecido Florencio Randazzo). Pero lejos de las falsas poses de los “liberales” como Agustín Laje, la salida a la crisis depende en buena medida de que la juventud recupere la rebeldía por izquierda siguiendo el impulso de las rebeliones en Chile y Colombia, se organice y a su vez recupere la perspectiva de que su futuro está unido a afianzar su unidad, su alianza, con la clase trabajadora para resolver sus demandas como parte de una perspectiva anticapitalista.

Retomar nuevamente ese camino y esa tradición fundada en el último ascenso revolucionario de los años 70 en el corazón del peronismo cobra una importancia grande ante los acontecimientos por venir que ensanchen la experiencia con el Gobierno. Para que la juventud de conjunto se convierta en una fuerza de lucha hay que batallar contra el embrutecimiento que genera la precarización y contra las burbujas en que el kirchnerismo ha convertido a las universidades.

Es en esta perspectiva que cobra valor, además de apoyar cada lucha contra la precarización -como la de los jóvenes trabajadores de EMA- y a toda lucha contra la persecución a los jóvenes más empobrecidos. Hay que aprovechar las elecciones legislativas para unir a toda la izquierda clasista y socialista y convertirla en una tercera fuerza independiente, en una verdadera alternativa que levante las banderas de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Un gran frente de la izquierda que le abra las puertas y exprese a la juventud que busca rebelarse por izquierda. Tenemos que ser audaces para que nuevas generaciones se sumen al combate de clase en los tiempos que corren.

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