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Red Internacional

El gobernador se hizo presente en el cónclave donde Alberto Fernández y Máximo Kirchner se repartieron el control del sello del PJ – uno el nacional y el otro el de PBA- y el poder de la lapicera hacia el armado de las listas legislativas. Días antes, el propio Kicillof había declarado que no comulgaba con la liturgia de los asados donde solo existe la rosca política.

Lunes 4 de enero | 14:53

Finalmente, el presidente Alberto Fernández ungió a Máximo Kirchner como presidente del PJ bonaerense; primero le dedicó el brindis de fin de año y lo confirmó en la reciente cumbre realizada en las tierras de José C. Paz con su intendente Mario Ishii como anfitrión. Ishii es un viejo y ducho jugador en las arenas de la rosca del pejotismo bonaerense. Entre otras, la universidad de su distrito se convirtió en una suerte de cantera del actual gabinete de Kicillof.

En José C. Paz, la “Logia de los asados” funcionó a pleno. En los días previos el "operativo clamor” a favor de la presidencia de Máximo sonó fuerte y la lista de apoyo de los intendentes fue creciendo y nadie se quiso quedar afuera para pelear por los jirones del sello, incorporar sus propios consejeros y asegurarse algún lugar en las próximas listas para las legislativas de este año. Hasta personajes como Osvaldo Granados y el “Clan Mussi" de Berazategui, entre otros tantos, se subieron al carro. También lo hicieron los hasta ahora “rebeldes” Gabriel Katopodis y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez que se ubicaron bien atrás en la habitual foto de familia que como siempre dejó documentado este nuevo “asado de la rosca del peronismo” donde comenzó a cocinarse la supuesta “lista de unidad”. Fernando Gray, el otro miembro de la actual presidencia rotativa del PJ provincial quedo marginado y en absoluta soledad.

Como es habitual, los representantes del pejotismo territorial, los Barones y también las Baronesas del conurbano lucieron de elegante y refinado sport, los autos de alta gama ocuparon su amplio lugar y sobraron las mesas con abundantes exquisiteces y regadas de selectos vinos. Una realidad muy lejana a la pobreza y la miseria que viven millones de los pobres habitantes del GBA.

Kicillof y la “logia de los asados”

No faltó nadie a tan glamuroso encuentro, hasta el propio gobernador se hizo presente en el convite cuando tan solo unos días antes había declarado que no comulgaba con esos asados, que solo son reductos inoperantes de rosca política y que es partidario de reuniones más austeras, individuales y ejecutivas donde se puedan discutir los reales problemas de los y las bonaerenses.

Varios medios levantaron estas declaraciones del mandatario provincial para remarcar las diferencias que lo separan de los intendentes y el clásico pejotismo bonaerense. Algunos lo calificaron como el “antirrosca” olvidando que Kicillof proviene de otro tipo de rosca: la rosca académica de la casta profesoral. No por casualidad varios de ellos se encumbraron en su gobierno. Aunque más “ilustrada”, no tiene nada que envidiarle a la rosca pejotista y su presencia en Jose C. Paz lo confirma.

Las listas de “unidad” y su futuro

Las anunciadas listas de unidad que supuestamente garantizarína el equilibrio alcanzado por el reparto en las presidencias del peronismo todavía tienen un espinoso camino por recorrer entre las disputas existentes entre los distintos sectores que integran la coalición del Frente de Todos.

En la estratégica “Tercera Sección” existen 4,2 millones de electores y solo se renuevan 18 bancas de diputados nacionales, tan solo diez de ellas pertenecen al Frente de Todos. Aunque se diga que en ella la lapicera está repartida entre Máximo, Sergio Massa y los intendentes, no se puede obviar que la “Tercera” es el bastión electoral de CFK y que va a hacer pesar a la hora de la repartija de puestos. Desde el vamos pareciera que el actual presidente de la Cámara de Diputados provincial, el lomense representante de Martín Insaurralde y el titular del FdT provincial y responsable de La Cámpora, el matancero Facundo Tignanelli son números cantados para encabezar la lista. Muchos candidatos y pocos lugares motivaran nuevas tensiones.

Pero más allá de la rosca por las vacantes, en los tiempos criollos todavía falta una “eternidad para las elecciones legislativas y el correspondiente cierre de listas sobre todo si el gobierno termina aboliendo las PASO. Mucho tiempo para una provincia golpeada por una crisis económica y social importante y que puede agravarse si se confirma la llegada de la segunda ola del Covid. En las últimas tres semanas los casos crecieron un 120 % en la PBA con epicentro en el primer cordón del GBA, tal como indican los informes recientes. Mar del Plata, el principal centro turístico de la provincia, amenaza con ser otro foco en el marco de una de una creciente desocupación y pobreza que ocupa los primeros puestos provinciales. El gobierno de Kicillof, en sintonía con el presidente que amenaza con sacar las fuerzas de seguridad a las calles para ejercer un mayor control, analiza disponer un toque de queda sanitario

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Como en la pandemia 2020 ambos pretenden empoderar a las fuerzas de seguridad cuyo resultado ya conocemos: mayor represión particularmente a la juventud. En esto sí existe unidad y equilibrio.

Lucha de clases

Mientras por arriba prima la rosca por abajo se viene contorneando una mayor lucha de clases. Una perspectiva a la que teme el peronismo y su burocracia sindical. Luego de la importante experiencia de las distintas tomas de tierra que se vinieron sucediendo en los últimos mese con la lucha de las familias de Guernica como ejemplo emblemático; diciembre comenzó a poner en evidencia una mayor temperatura en distintas e importantes industrias de la provincia.

En la cementera “Loma Negra” los trabajadores de Mineral fueron al paro frenaron la producción exigiendo el cambio de convenio. En distintas plantas de Molinos Río de la Platavienen exigiendo un bono de 22 mil pesos por el reconocimiento a su trabajo durante la pandemia y la patronal de Pérez Companc se sigue oponiendo a otorgarlo. En Tenaris-Siatdel grupo Techint, otro de los favorecidos por el gobierno, los trabajadores se movilizaron a las oficinas de la empresa, en la planta de Valentín Alsina siguen exigiendo el premio producción una vieja conquista que fue anulada al inicio de la pandemia. En la metalúrgica Gri Calviño de Florencio Varela, a pesar de frenar los despidos, los ánimos siguen caldeados frente al proceso de flexibilización que impuso la patronal a partir de su lockout con la complicidad de la UOM Quilmes.

Todas estas luchas ya llevan un tiempo y siguen latentes ante las agachadas de las burocracias y las trampas dispuestas desde el Ministerio de Trabajo provincial en beneficio de las patronales.

En el libro “Radiografía de la Provincia de Buenos Aires. Crisis de un territorio en disputa” escrito por Kicillof junto a investigadores amigos y funcionarios que vienen desde la gestión de Scioli, se plantea que se modificó “el carácter primordialmente proletario-industrial del GBA. No porque ese rasgo tan relevante haya desaparecido, sino porque ha perdido fuerza al calor de la expansión de los servicios y especialmente de los millones de sectores populares que a diario posibilitan el funcionamiento del distrito y ahora también en los enclaves provinciales (barrios privados donde reside gran parte de la alta burguesía local".

Si bien es cierto que desde los modelos de apertura y saqueo implementados a partir de la dictadura han cambiado la fisonomía de los cordones del conurbano – especialmente el sur y el oeste-, el peronismo y el kirchnerismo tienen su cuota de responsabilidad con su precarización serial tal como lo demuestran los propios ejemplos que cita el libro. La altísima precarización del trabajo municipal utilizando beneficiarios de planes sociales y las cooperativas de trabajo y la mano de obra en negro que se explota en los barrios privados, la intocable propiedad privada que tanto defendió Kicillof a la hora de desalojar a las familias de Guernica que exigían una tierra para vivir Esta precarización del trabajo y de la vida es responsabilidad compartida con los intendentes Acá también existe unidad y equilibrio pero que tendrá que ponerse a prueba ante mayores luchas obreras y populares

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Estamos en los inicios de una crisis económica y política y la fuerza de la respuesta del proletariado industrial todavía no es lo que prima, pero tienden a crecer; para su desarrollo se vuelve clave la organización de agrupamientos antipatronales, antiburocráticos y clasistas que organice al activismo en cada lugar de trabajo para recuperar los sindicatos, imponer la democracia directa de las bases y unir las filas obreras. A su vez la mayor concentración en los servicios estratégicos también es un hándicap a favor del conjunto de la clase trabajadora.




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