Sociedad

VIOLENCIA CLASISTA

La excusa del atacante del guardia: “Le pedí que no me denuncie, no me dio bola y bajé”

A Miguel Ángel Paz le iniciaron dos causas y declaró por videoconferencia ante el fiscal Martín Gómez. Está imputado por "lesiones y amenazas" y por violar la cuarentena. Un juez aplicó el DNU sobre el coronavirus.

Tomás Máscolo

@PibeTiger

Martes 17 de marzo | 11:30

Miguel Ángel Paz había viajado al exterior para sus vacaciones. Cuando volvió debería haber hecho la cuarentena que se dispuso por el coronavirus. Sin embargo no sólo no la acató sino que cuando el guardia privado de su edificio se lo remarcó, le respondió con una tanda de golpes en la cabeza.

Al declarar judicialmente, en su defensa dijo que fue una “reacción desmedida”. Según dijo en su declaración: “le pedí bien que no me denuncie, como no me daba pelota decidí bajar”.

El agresor fue coordinador de carreras de aventuras y durante más de cinco años fue preparador físico del plantel de juveniles y superior de rugby del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA).

Este lunes al mediodía declaró ante el fiscal Martín Gómez de la UFI de Vicente López Este y, con la misma impunidad que golpea al guardia, admitió que violó el aislamiento impuesto por el Gobierno tras regresar de un viaje a Estados Unidos.

La excusa por violar la cuarentena fue “un problema familiar”. Luego de la videoconferencia el fiscal pidió su detención domiciliaria. El juez de Garantías Esteban Rossignoli hizo lugar al pedido.

Leé la declaración de la Fracción Trotskista-Cuarta Internacional Frente al coronavirus y la crisis de la salud pública: ¡nuestras vidas valen más que sus ganancias!

Paz también usó en su defensa que el guardia le contó a sus vecinos del viaje y que por eso lo increpó. “Cuando volví de viaje había mucha paranoia en el edificio. Sentí que mi familia estaba asediada por los vecinos. Me entero que el vigilador le había hecho saber al resto de los vecinos que me iba a denunciar. Me enojó esa situación. Lo llamé por teléfono y le pedí que no lo hiciera, que no me denuncie. Se lo pedí bien pero como noté que no me daba pelota decidí bajar para explicarle los puntos (sic)”, declaró.

Por cuestiones de seguridad sanitaria hacia sus vecinos, la audiencia en la que se le tomó declaración indagatoria no fue presencial, se hizo a distancia por videollamada.

“Progresista, espiritual familiero”, así se define el especialista en “Postura y Movilidad" que desde hace quince años se dedica a los deportes. En las redes sociales se originó un fuerte repudio y el tema sobre la violencia en el rugby resurgió en opiniones, memes y reflexiones.

“El imputado sostuvo que no amenazó ni insultó al custodio. Sobre su ataque a golpes, dijo que se había sentido agredido por un empujón del vigilador y que sintió que se tenía que defender”, dijeron fuentes judiciales. Ante una pregunta de su abogado defensor se corrigió y dijo que había sido “una reacción desmedida”.

A su vez, Paz dijo que después de haber hablado por teléfono con Gustavo Ranucci bajó para aplicarle “los puntos”. ¿Qué significa eso? No era necesario humillar a un tipo que le estaba diciendo que cumpla con el decreto N° 260/2020, publicado en el Boletín Oficial el jueves pasado y que establecía la cuarentena a quienes hayan venido de países de riesgo. Para agregar una perlita a la macabra anécdota, es el mismo día que Paz volvió al país. Tampoco eran necesaria la tanda de golpes que le propició, en este caso una imagen vale más que mil palabras y el video habla por sí solo.

Podes leer: El coronavirus en tiempos de precariedad

La emergencia sanitaria provocada por el coronavirus traerá varios interrogantes que responder. La respuesta no puede ser la de este “deportista” que vive en un edificio con seguridad privada, toma vacaciones en el exterior y tiene muchísimos negocios en el mercado deportivo a nivel mundial.

Hay una frase recorriendo la red de redes que dice que “romantizar la cuarentena es un privilegio de clase”. ¿Por qué se viralizó tanto? Muchas trabajadoras y trabajadores tienen que seguir viajando hacinados en los trenes, subtes y colectivos. Muchos pibes y pibas siguen laburando en los call center. Las clases estan suspendidas. La mayoría de los lugares de trabajo no tiene comisiones de seguridad e higiene. El problema es mayor.

Como informamos en La Izquierda Diario "son estos sectores también quienes no pueden acceder a las obras sociales o a las prepagas. Eso quiere decir que, si sienten algún síntoma, deberán correr a los hospitales públicos. Esos hospitales donde faltan las camas, los médicos y las enfermeras. Los mismos donde no hay test para el coronavirus ni respiradores".

Mirá: Medidas urgentes para enfrentar el coronavirus: inmediato aumento del presupuesto

Es necesario un plan centralizado e integral que no sólo otorgue licencias para la población de riesgo, sino que destine y organice los recursos necesarios para enfrentar la pandemia. Hay que garantizar test para la detención del virus, más camas en los hospitales, más médicos y enfermeros. La salud de la población es más importante que los negocios capitalistas. Plata para salud, no para la deuda.







Temas relacionados

Coronavirus   /    Violencia laboral   /    Olivos   /    Zona Norte del Gran Buenos Aires   /    Salud   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO