×
×
Red Internacional

Entrevistamos a Aida Conil, docente que fue parte del Mendozazo. En la nota recorremos los hitos de la combatividad docente y sus luchas. Damos cuenta del proceso de conformación del SUTE y los límites de su dirección. Lecciones para el presente ante la necesidad de conquistar direcciones independientes, democráticas y para la lucha en los sindicatos como tarea para las generaciones que nos sentimos hijas y herederas del Mendozazo.

Daniela ÁlvarezDocente y Psicóloga | Mendoza

Lunes 4 de abril | 00:00
#50AñosMendozazo Entrevista a Aida - YouTube

Previamente a la irrupción del Mendozazo venía produciéndose un alza en la lucha de clases a nivel local, nacional e internacional. El Cordobazo en el 1969 abrió una etapa de ascenso de lucha de las masas seguido de otros "azos" en Santa Fe, Tucumán y finaliza en Mendoza en 1972.

La dictadura, junto a los partidos tradicionales, el empresariado, y otros sectores de poder acordaron la transición democrática en agosto de 1971. Ya con Lanusse en el gobierno, se despliega el Gran Acuerdo Nacional (GAN) para impedir que la lucha obrera y popular continuara y escalara. En ese marco, y a pesar de ello, estalla el proceso que pasará a la historia como Mendozazo.

En la provincia diversos sectores de trabajadorxs se venían organizando, movilizando y solidarizándose con otras luchas. A través de asambleas, ollas populares y más, expresaban su descontento con la dictadura y con el ahogo de sus salarios y las medidas de ajuste contra el pueblo trabajador.

El ascenso de la lucha obrera en todo el país abrió un profundo debate sobre la pertenencia de clase del sector que se sintetizaba en la dicotomía “profesionales vs trabajadores". La conformación de gremios provinciales y luego la fundación de la CTERA será reflejo de esto. Los nuevos nombres anticipan el resultado del debate: la incorporación de la “T” a las siglas fue por trabajadoras y trabajadores de la educación.

Las maestras venían luchando desde el año 1969 sistemáticamente por reivindicaciones propias, convenios de trabajo con derechos laborales y resistiendo frente a ataques. En los primeros meses de 1970 el Sindicato del Magisterio recuperó la personería gremial del Sindicato del Magisterio que les habían quitado con el golpe de 1966, cuando Ángeles Gutiérrez de Moyano era la Secretaría General.

En 1971 enfrentaron una reforma educativa con una huelga progresiva y un conflicto que duró desde marzo a julio. Por entonces, surge el plenario como ámbito de deliberación del que participaban el Sindicato de Magisterio, UGEM (Unión Gremial de Educadores de Mendoza) y Maestros Independientes (organización de San Rafael).

Ese año inician una huelga por tiempo indeterminado que duraría cuatro meses. La plata que devolvió el gobierno a las maestras por los días de paro se aportó a la organización sindical que nacía. Es en este marco que se fortalece la línea de unificación del gremio y se conforma el SUTE.

El 4 de julio de 1971, por iniciativa de la Mesa del Plenario, comienza a organizarse el «Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación – En formación» (SUTE-EF), es decir que esta huelga histórica tuvo un carácter fundacional.

Con sus guardapolvos blancos, con su vocación y transitando en el borde entre los límites impuestos por su socialización y las nuevas experiencias de lucha, las maestras mendocinas protagonizaron la mayor cantidad de huelgas, manifestaciones del período, realizaron la mayor cantidad de plenarios y asambleas y destituyeron y propusieron a varios ministros de educación. Rodríguez Agüero (2014) considera que durante los años ‘70 las maestras fueron parte de una vanguardia.

Si bien mantuvieron las singularidades de su tarea y siguieron diferenciándose de otros sectores de trabajadores, las condiciones de vida, de trabajo y los magros salarios las fueron "proletarizando" también en lo subjetivo e integrando a las prácticas de la clase obrera que era protagonista de luchas con métodos duros.

En 1972 las maestras realizaron diez días de paro consecutivos en el mes de marzo. Luego declararon el paro por tiempo indeterminado. El 29 de marzo se encontraron, como toda la clase trabajadora, con la noticia de que el aumento del 300% de la boleta de la luz les sacaría hasta la mitad del salario del mes. Así fue como se profundizó progresivamente el descontento que arrastraban diversos sectores.

Diario El Andino, marzo 1972
Diario El Andino, marzo 1972
Diario Mendoza, marzo 1972
Diario Mendoza, marzo 1972

Los contratistas de viñas luchaban por la reincorporación de 30.000 trabajadores despedidos. Había conflictos obreros en la construcción, bancarios, en la salud, los trabajadores del cemento también estaban en huelga y combatían a los carneros.

También, los estudiantes universitarios un año antes protagonizaron un fuerte conflicto contra los exámenes restrictivos de ingreso en las facultades de Cs. Económicas y Cs. Médicas.

Todas estas manifestaciones de lucha dieron paso a la chispa que se encendería con el aumento de la tarifa eléctrica.

A pesar de la prohibición de protestas del gobernador demócrata Francisco Gabrielli, el mismo 4 de abril se calcula que unas 2000 maestras estaban convocadas en la sede del sindicato. Había allí más de 500 efectivos de Infantería montada. Les dieron un minuto para dispersarse. Ese día las “sagradas maestras” insultaron por primera vez, públicamente, a las fuerzas represivas. Una pequeña muestra de aquello que era signo de la época: no aceptar como natural lo impuesto. Fueron reprimidas.

Diario Mendoza, abril 1972
Diario Mendoza, abril 1972

Las crónicas de la época reflejan cómo las maestras de base se reagruparon, incluso un grupo marchó desde allí a Casa de Gobierno. Algunos y algunas dirigentes, sin embargo, se refugiaron en la sede sindical y la Iglesia de calle San Martín. Esto también quedó en la memoria del Mendozazo.

En otro lugar de la ciudad se concentraban los sectores que iban a adherir al paro de 48hs convocado por la CGT. La represión a las maestras con la mítica imagen del agua azulada del "Neptuno" y la violencia sobre las mujeres de guardapolvo blanco, ordenó la jornada transformando la bronca en iniciativa. Se empezó a converger en distintos puntos del centro y empezaron los combates. Los enfrentamientos durarían todo el día y se continuarían en los días siguientes en el repliegue a los barrios. El lugar de las trabajadoras de la educación en el proceso fue claramente distintivo.

Diario Mendoza, abril 1972
Diario Mendoza, abril 1972

A una semana de los acontecimientos comenzó el operativo “normalización”. El 9 de abril, la mesa directiva del Magisterio suspendió el paro por tiempo indeterminado, aunque había sido votado en un plenario. El argumento: "contribuir a la pacificación".

Diario Mendoza, 10 de abril 1972
Diario Mendoza, 10 de abril 1972

El dirigente de la CGT Carlos Fiorentini dijo a la prensa que “todo se ha de normalizar gremialmente, al haberse satisfecho las inquietudes obreras en torno a la suspensión de la aplicación de las tarifas eléctricas…”. Declaración más que polémica, ya que el debate abierto era “suspensión no es anulación”. Por su parte, la Coordinadora Provincial en Defensa de Mendoza también suspendió la actividad contra el aumento del costo de la vida prevista para el 14 de abril. De esta manera los acontecimientos fueron encaminándose en la lógica más general de la transición que terminará en las elecciones del 1973.

Diario Mendoza, marzo 1972
Diario Mendoza, marzo 1972

Un paso adelante y algunos para el costado

El SUTE se termina de conformar al calor de este proceso. Un paso adelante en relación a la organización de trabajadoras y trabajadores de la educación. El sindicato unido nació enfrentando los ataques de la dictadura, reformas educativas y, en el marco convulsionado de la época, dio un activismo amplio. Fue un paso adelante en el reconocimiento del sector de su pertenencia a la clase trabajadora y la adquisición de métodos propios: la huelga, la acción en las calles, la toma de escuelas en los casos más avanzados. El sector fue parte y formación de los acontecimientos de abril del ´72, con un rol combativo desde el no inicio de las clases.

Sin embargo, este proceso se dio bajo una dirección peronista que era parte de la transición hacia las elecciones, la salida negociada de la dictadura y las negociaciones para vuelta de Perón por la vía electoral.

El Mendozazo, como proceso es una enorme fuente de inspiración y lecciones para el presente y el futuro. La necesidad de conquistar fuertes direcciones independientes, democráticas y para la lucha en los sindicatos es parte de las tareas que siguen planteadas para las generaciones que nos sentimos hijas y herederas del Mendozazo.

Mirá el dossier completo.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias