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Red Internacional

Los trabajadores y su sindicato pusieron el foco en el rol que viene jugando el Gobierno en este conflicto testigo. Te mostramos 7 pruebas del rol patronal de Claudio Moroni. El conflicto en un momento decisivo.

Lucho Aguilar@Lucho_Aguilar2

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Jueves 22 de septiembre | 12:14

El conflicto del neumático lleva más de 140 días. Decenas de audiencias, paros, movilizaciones, provocaciones patronales. Podríamos seguir haciendo números. Pero todos llevan a la misma conclusión: ante un legítimo reclamo obrero se mantiene la intransigencia patronal con la complicidad del Gobierno. Los tres actores y sus objetivos quedan resumidos en esa frase.

Pero detengámonos en un punto: el rol del Gobierno y en especial del Ministerio de Trabajo dirigido por Claudio Moroni. Aunque se presenta como “árbitro” entre trabajadores y empresarios, en este largo conflicto ha mostrado que terminan torciendo la cancha para el lado de las multinacionales del neumático. Repasemos 7 hechos que lo demuestran.

1) Un aval a la prepotencia empresaria. Durante 25 audiencias el ministerio ha dejado correr la estrategia patronal de romper la paritaria y convertirla en un monólogo, al negarse a discutir la recuperación de las “horas al 200%” y un aumento del salario real. “Ratifico” han repetido sus “negociadores” hasta la última reunión, donde hicieron una propuesta que se burla del propio ministerio al decidir cerrar la revisión unilateralmente. Los funcionarios han avalado esa política.

2) Las conquistas noventistas no se tocan. Los trabajadores del neumático definieron en una asamblea de abril recuperar un derecho arrebatado con la flexibilización de los convenios realizada entre 1996 y 1998: el precio de las horas del fin de semana. Ese ataque a la Convención Colectiva de Trabajo N° 101/75 fue firmado en el mismo edificio, y allí también fue reafirmado en 2007. Rápido para imponer aquella flexibilización, hoy mira para el costado cuando se trata de “recuperar derechos”. Hay plantas y turnos que trabajan 56 horas semanales, cuando legalmente tendría que ser de 48.

3) Una burla al relato de la recuperación del salario y los derechos. El Gobierno del Frente de Todos ha llegado con un relato de llenar la heladera, volver al asado, recuperar salario y derechos. Sin embargo los obreros industriales, según datos oficiales, perdieron 18 puntos en el “reparto de la riqueza” que genera el sector. El neumático es un ejemplo: las empresas facturan millones por los precios locales y la exportación, y el salario en muchos casos no cubre la canasta familiar. El SUTNA mostró que un trabajador especializado cobra 117 mil pesos por mes, y en Pirelli cobran menos que en las otras fábricas. Ahora las empresas ofrecen un 38% cuando el Banco Central pronostica 95% de inflación. El Ministerio avala ese saqueo al bolsillo.

4) La soberanía te la debo. El Gobierno habla de “soberanía” pero las multinacionales del neumático siguen buscando imponer sus propias leyes dentro de las plantas. No dejan entrar a representantes sindicales, en algunos casos no les pagan los sueldos, patrullan las fábricas con seguridad privada, buscan imponer sus propias “leyes” laborales encima del convenio flexibilizado.

5) Carnereando la huelga. Uno de los grandes apoyos del Gobierno fueron los permisos de importación de cubiertas (e insumos) otorgados a las empresas. Gracias al trabajo en pandemia, Fate, Pirelli y Bridgestone pudieron aumentar su cuota de dólares subsidiados. Pero además el Ministerio de Producción cedió a la mayoría de los pedidos de las automotrices y la industria del neumático para ingresar cubiertas, afectando las reservas y la famosa “balanza comercial”. Un 50% aumentó la importación en los primeros meses del año. Todo en busca de quebrar la huelga.

6) El negocio de la crisis. Uno de los grandes temas de debate en las últimas semanas fueron los exorbitantes precios de las cubiertas. Sus precios se triplicaron por 3, cuando directamente no hubo faltantes. Esas ganancias extraordinarias, porque las cubiertas fueron fabricadas con insumos y salarios a valores 2021, fueron a los bolsillos de las empresas y la cadena de distribución de la que son parte. La Secretaría de Comercio permitió esa estafa a los consumidores.

7) Un amigo de las empresas y “los gordos”. El rol de Claudio Moroni merece un punto aparte. Moroni fue funcionario del menemismo, con Alberto Fernández, en la época que se firmaron los convenios por empresa del neumático. Luego fue CEO de empresas del poderoso y corrupto Grupo Cirigliano. En el mundo sindical, es conocida su relación con Armando Cavalieri y la “mesa chica” de la CGT. Sin embargo, hasta ahora las corrientes que dicen diferenciarse de “los gordos” (Frente Sindical, Corriente Federal, las CTA), no han hecho nada en apoyo al conflicto.

Este miércoles, ante esta acumulación de provocaciones patronales auspiciadas por el Ministerio, la bronca estalló otra vez. Los representantes del gremio decidieron permanecer en las oficinas y debajo se armó una vigilia. Los trabajadores cantaron contra ese ministerio que ven jugar para las patronales. Tienen razón. El repaso que hicimos no deja dudas.

El conflicto es una escuela para los trabajadores: quienes son sus amigos, sus enemigos, quienes son los amigos de sus enemigos. Estamos ante una clase magistral, un curso acelerado, de Teoría del Estado. Sus ministerios, instituciones, no son "neutrales". En el conflicto ha demostrado que en última instancia buscan garantizar los negocios empresarios y las condiciones de explotación. Que detrás de su máscara de "arbitraje" esconde intereses de clase. Todo lo que se pueda arrancar en esas oficinas y negociaciones depende de la fuerza y organización de los trabajadores, su sindicato y las organizaciones que los apoyan.

También muestra que todo conflicto “sindical” es político.

Por eso hay que denunciar la demagogia del Gobierno y apoyar la lucha del neumático para quebrar la alianza antiobrera.




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