Géneros y Sexualidades

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Son las obreras de Mielcitas y quieren trabajar

Tiempo estimado 3:55 min


Julio de 2019. Hace frío y en La Matanza las 100 obreras de la fábrica de mielcitas van camino al trabajo.

Franco Villalba

Trabajador de Alicorp - La Matanza

Jueves 5 de septiembre | 17:36

Al llegar, no hay noticias del pago, ni del patrón.

La ansiedad puede esperar. Pero sus hijos no. En su vida el sistema les propuso que solo deben trabajar y cuidar a sus familias.

Se miran a las caras. Se conocen hace años. Siempre un gesto debajo de esa cofia.
“Tomemos la fábrica” se alzó una voz.

No sin dudarlo, así lo hicieron. Y ahí siguen ellas. Noche y día tras el portón.
Un mundo nuevo, aunque conocido.

Los empresarios, se borraron. Los que decían ser sus representantes ( los dirigentes del STIA), las abandonaron. Mostraron su verdadera cara.

Otros pasaron para la foto. Esos que gobiernan el país o el municipio pero solo para empresarios.

“ Tu bolsa de mercadería no me alcanza. Yo quiero trabajar”; les gritan ellas con decisión al PJ Matancero. “No uses nuestro dolor, en tu campaña de gobierno.”
Porqué “ No queremos tu corazón, para eso ya está el nuestro y el de nuestros amigos” .

Y se animan un poco más. Las parrillas se encienden en la vereda. Sale choripán, pollo y empanada. Suena música y con alegría bailan y le hablan a los vecinos y el barrio las abraza.

En Rafael Castillo ya todos saben quienes son las de la mielcita.

Y también está la familia, los hijos. Quienes antes solo llegaban a la puerta y hoy también se ponen de pié. Porque ahora son parte de cada momento. Lo cuentan en la escuela a la maestra y a sus compañeros que “ Yo en las vacaciones de invierno acompañé a mí mamá que esta cuidando la fabrica”.

Y llegan más manos. Las de hermanos solidarios que no piden nada a cambio.
Vienen a traer sus historias, compartir lo que han vivido.

Otros trabajadores, maestros y jóvenes estudiantes.

Suteba La Matanza, Ran Bat,Kraft, Coca-Cola. Alicorp, Cresta Roja y Madygraf y otros tantos. Sus banderas y organizaciones. Esas de las que siempre les hablaron mal. Pero por miedo a que se junten.

“ Los que nunca fueron muertos. Los que viven renacidos”. Como dice una canción.
Parecen conocerse de toda la vida. Comparten miedos, tristezas, dudas, emociones y alegrías. Sacan lecciones de luchas vividas.
Ahora ya nada puede ser igual.

“Mis manos son las tuyas y ya nunca caerás. La asamblea es la que manda, y por nosotras otros, no decidirán”. Piensan en cada suspiro.

Se animan de nuevo y dan otro paso más. Salen a la calle un poco más. Pero esta vez por solidaridad. Van al puente Pueyrredón. Allá las esperaron los de Ansabó y otros más. Para varias de ellas “ su primer piquete”. Unen sus banderas a otros hermanos de clase.

Ahora ya no las pueden engañar: unidad de los trabajadores

El país está siendo saqueado por el FMI y el gobierno de Macri y la oposición mira a otro lado. Es que ellos pueden esperar. Total viven de las que trabajamos.
Ellas sienten que no queda otra alternativa. Tirar todas para el mismo lado.
Quieren mostrar al pueblo que sus manos pueden producir los alimentos para los chicos de los barrios.

No quieren que les regalen nada. Solo ofrecen su trabajo.
“Que el Estado se haga cargo! Que nos compren los insumos y lo que fabricamos”. Dicen en sus redes sociales.
Pero no para negocio. Sino para los comedores de los colegios.

“Nosotras podemos hacer alimentos buenos y baratos. No queremos ganancias como los empresarios. Solo queremos trabajo!” ya comienzan a decir.
Ellas tienen la fábrica y lás máquinas. Y saben cómo hacerlo.
Ahora quieren mostrar al mundo, que un patrón no es necesario.
Y algo más han aprendido. Y es una canción: “ Unidad de los trabajadores! Y al que no le gusta, se jode!”. Este viernes hacen un festival en la puerta de la fábrica. Abracemos a las obreras! Mielcitas es del pueblo!





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